Un nuevo caso de inseguridad ha generado indignación en Bogotá luego de que se conociera la denuncia sobre un taxista que habría engañado y despojado de su celular a una menor de edad. El hecho ocurrió tras un recorrido que inició en el barrio Bosa Piamonte y finalizó en Laureles, también en la localidad de Bosa, al occidente de la ciudad.
De acuerdo con los primeros reportes, la niña abordó el vehículo como cualquier pasajera. Al concluir la carrera y tras recibir el pago, el conductor regresó con un pretexto insólito: aseguró que necesitaba el teléfono de la pasajera para tomarle una fotografía al comprobante del dinero entregado. La menor, confiada, accedió a la solicitud sin imaginar que se trataba de una trampa.
En cuestión de segundos, el hombre arrancó nuevamente el vehículo y se marchó con el celular, dejando a la víctima en la calle sin posibilidad de comunicarse con sus familiares. El engaño ha causado alarma no solo por la pérdida material, sino porque el conductor se aprovechó de la vulnerabilidad de una niña.
El caso ya fue puesto en conocimiento de las autoridades, que adelantan labores de rastreo para ubicar tanto al responsable como el vehículo en el que se movilizaba. Entretanto, habitantes de la zona han expresado su preocupación por este tipo de delitos que afectan la confianza en el servicio de transporte público y ponen en riesgo la seguridad de los más jóvenes.
La situación también ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de control y vigilancia para los taxistas en la capital, así como de promover campañas de prevención que permitan a los ciudadanos, especialmente a los menores, identificar y evitar este tipo de engaños. Ve aquí el v ideo compartido en redes sociales.





