La alcaldesa recién elegida de la ciudad alemana de Herdecke, Iris Stalzer, de 57 años, resultó gravemente herida tras ser apuñalada múltiples veces en un incidente ocurrido en su propia casa, del que ahora es señalada como presunta responsable su hija adolescente. Según informaron las autoridades este miércoles, la vida de la funcionaria ya no corre peligro.
Los hechos ocurrieron el martes al mediodía, cuando los servicios de emergencia recibieron una llamada de la hija de 17 años de Stalzer, quien reportó que su madre había sido atacada gravemente durante un intento de robo fuera de su vivienda. Sin embargo, al llegar al lugar, la policía encontró a la alcaldesa electa sentada en una silla dentro de la casa, con múltiples heridas por arma blanca, y determinó que el ataque había ocurrido en el interior del domicilio. Stalzer fue trasladada en helicóptero medicalizado a un hospital, donde logró superar el peligro.
Durante el registro de la vivienda, los investigadores hallaron dos cuchillos y prendas de ropa presuntamente utilizadas en el ataque, lo que llevó a la detención de la hija de 17 años y del hijo de 15 años de la víctima. El caso dio un giro crucial durante la noche del martes, cuando la propia Iris Stalzer, ya en condiciones de declarar, identificó a su hija como su agresora, según confirmó el investigador policial Jens Rautenberg.
La investigación ha descartado por completo un móvil político en el ataque, a pesar de que en los últimos años Alemania ha registrado varios episodios de violencia contra figuras políticas locales. El fiscal Bernd Haldorn indicó que el caso se está tratando como un delito de lesiones corporales graves. Actualmente, las autoridades prevén liberar a los dos menores detenidos y ponerlos bajo la custodia de los servicios de bienestar juvenil, que determinarán las medidas a seguir mientras continúa la investigación.
Iris Stalzer había sido elegida alcaldesa de Herdecke —una ciudad de 23.000 habitantes en la región del Ruhr— el 28 de septiembre, y tenía previsto asumir el cargo el próximo 1 de noviembre. Hasta el momento, no se ha proporcionado información pública sobre la naturaleza del conflicto familiar que habría precedido al violento episodio. El investigador Rautenberg se negó a especular sobre un posible motivo, señalando que el caso sigue bajo investigación activa.
El ataque fue condenado de inmediato por el canciller Friedrich Merz y otras figuras políticas, aunque las autoridades han sido enfáticas en señalar que se trata de un incidente de carácter familiar y no político. La comunidad de Herdecke, situada entre las ciudades de Hagen y Dortmund, permanece consternada por el suceso, que ha empañado la transición política local con una tragedia doméstica de dimensiones aún por esclarecer.





