Una persona murió en un tiroteo ocurrido la noche del sábado en las inmediaciones de la Interestatal 5, un hecho en el que también perdió la vida un perro policía, informó el Departamento de Policía de Burbank.
Hasta la tarde del domingo, las autoridades aún no habían identificado al sospechoso fallecido. Según la versión oficial, el incidente comenzó alrededor de las 6:40 p. m., cuando agentes detuvieron un vehículo en la cuadra 2400 de Buena Vista Street debido a que tenía los cristales polarizados de forma ilegal.
Mientras el conductor colaboró con la intervención, el único pasajero salió huyendo, “corrió por la rampa de acceso a la I-5 y saltó un muro que lo llevó a un vecindario cercano”, detalló la policía. Mientras algunos agentes permanecían con el conductor, otros iniciaron una búsqueda asistida por un helicóptero. Desde el aire, los oficiales creyeron ver que el fugitivo portaba un arma, explicó el teniente Derek Green en una conferencia de prensa.
Ante esa posibilidad, se movilizó la unidad canina del departamento. Durante la operación, uno de los perros, Spike —un pastor belga malinois de 4 años recientemente certificado para tareas relacionadas con narcóticos— localizó al sospechoso. De acuerdo con la policía, el individuo abrió fuego y alcanzó al animal antes de huir nuevamente a pie.
Aunque Spike llevaba chaleco antibalas, sus heridas resultaron mortales. Fue trasladado a un hospital veterinario en Glendale, donde falleció. “Su adiestrador está profundamente afectado”, señaló Green. La persecución continuó y se prolongó durante unas tres horas, con apoyo del equipo SWAT, negociadores de crisis y la policía de Glendale. Hacia las 11:30 p. m., después de repetidos intentos de someter al sospechoso con métodos menos letales, este comenzó a disparar contra los agentes, impactando dos vehículos policiales. Los oficiales respondieron al fuego y lograron neutralizarlo, indicó Green, quien no precisó el número de disparos efectuados.
El sospechoso murió en el lugar y se recuperó un arma de fuego. Debido a la investigación, algunos carriles de la autopista permanecieron cerrados hasta la mañana del domingo. Para la 1 p. m., las autoridades seguían intentando establecer su identidad, y no se había confirmado si el conductor detenido inicialmente seguía bajo custodia.
La mañana del domingo, la policía anunció en redes sociales la muerte de “nuestro querido K9 Spike, quien entregó valientemente su vida en servicio tras ser atacado por un sospechoso armado”. Un pequeño memorial con flores comenzó a crecer en la entrada de la sede policial. En sus casi dos años en el departamento, Spike había participado en numerosos eventos comunitarios e incluso contaba con tarjetas de béisbol con su imagen, comentó Green.
“Esto es extremadamente doloroso”, dijo el teniente. “Estos perros son oficiales; forman parte de nuestra familia y están entrenados para enfrentar las situaciones más peligrosas”.





