Luis Alberto Rendón, padre de la cantante Greicy Rendón y suegro del también artista Mike Bahía, fue imputado por la Fiscalía por los delitos de secuestro y tortura. El proceso se relaciona con hechos ocurridos en una finca de la artista ubicada en Rionegro, Antioquia, donde dos trabajadores fueron señalados de haber robado el contenido de una caja fuerte.
De acuerdo con la investigación, los escoltas de la pareja de cantantes habrían retenido y torturado a los empleados para obligarlos a confesar el supuesto hurto. La Fiscalía sostiene que Rendón estaba en la vivienda mientras se producían los hechos y que, aunque no participó directamente, tenía pleno conocimiento de lo que ocurría, pues desde el interior del inmueble se escuchaban los gritos de las víctimas.
El ente acusador reveló además que Lucy Ceballos, madre de Greicy Rendón y esposa de Luis Alberto Rendón, también habría estado presente en la casa. Según los testimonios recopilados, ella habría hablado con los trabajadores después de que fueron sometidos a las agresiones, presionándolos para que dijeran lo que supieran sobre el dinero desaparecido.
En el escrito de acusación se describe que los trabajadores fueron amarrados, golpeados con objetos contundentes, sometidos a asfixia con mangueras y colgados de una viga mientras eran interrogados de manera reiterada. En uno de los relatos, una de las víctimas aseguró que fue llevado ante “el patrón”, quien le exigió que confesara el paradero de la caja fuerte y le advirtió que la situación podía empeorar si no hablaba.
Aunque las víctimas mencionaron la presencia de Lucy Ceballos durante los hechos, ella no fue vinculada formalmente a la investigación. Los escoltas, por su parte, habrían llevado a los trabajadores ante Rendón y su esposa en medio de un ambiente descrito por la Fiscalía como intimidante y coercitivo.
El documento judicial también señala que, durante las agresiones y las amenazas, habría estado presente un menor de edad, señalado como familiar de Greicy Rendón, quien presenció las escenas mientras los adultos advertían a las víctimas.
Los gritos, según la investigación, se escucharon incluso fuera de la finca, lo que alertó a los vigilantes del conjunto residencial. Esto llevó a que se diera aviso a la Policía y, minutos después, los escoltas fueran capturados.
Los hombres encargados de la seguridad de Greicy Rendón y Mike Bahía ya fueron acusados por la Fiscalía y enfrentan un proceso penal por estos hechos. El próximo 6 de febrero se definirá si son declarados responsables, con penas que podrían alcanzar hasta los 30 años de prisión.





