Una madre que regresaba de su jornada laboral en la tarde de este lunes se enfrentó a la escena más devastadora imaginable al abrir la puerta de su departamento en Mercedes 4451, entre las calles José Cubas y Andrés Vallejos, en el barrio porteño de Villa Devoto. Allí, sus dos hijos pequeños, un niño de 2 años y una niña de 4, yacían inconscientes en el piso, mientras que la niña de 32 años que los cuidaba estaba muerta, víctima de una aparente intoxicación por monóxido de carbono. El hallazgo ocurrió alrededor de las 18 horas, y la tragedia se consumó horas después en el Hospital Zubizarreta, donde los niños no resistieron pese a los esfuerzos médicos.
La mujer, cuyo nombre no trascendió, entró en pánico total al ver a su familia en ese estado. Sus gritos de desesperación resonaron por toda la cuadra, alertando a los vecinos que observaban atónitos desde las veredas. Sin dudarlo, corrió media cuadra hasta la Comisaría Vecinal 11B para dar la voz de alerta. En cuestión de minutos, el lugar se convirtió en un hervidero de actividad: patrulleros policiales, dotaciones de bomberos de la Ciudad y ambulancias del SAME irrumpieron en la zona, según confirmaron fuentes de la Policía de la Ciudad al periódico Clarín. La escena era dantesca, con los cuerpos inertes en el interior del departamento de un edificio relativamente nuevo, construido hace pocos años.
Los paramédicos del SAME constataron de inmediata la muerte de la niñera, identificada preliminarmente como una mujer de 32 años oriunda de la zona. Los niños, en cambio, fueron intubados y trasladados de urgencia al cercano Hospital Zubizarreta. La niña de 4 años mostró signos de mejoría inicial y fue estabilizada por un momento, pero entró en paro cardiorrespiratorio y falleció poco después. Su hermanito de 2 años tampoco pudo ser salvado, confirmando así la muerte de los tres en esta tragedia familiar. Mientras tanto, los padres de los pequeños se dirigieron al hospital junto a las ambulancias, donde pasaron la noche en medio del dolor inimaginable.
La Policía acordonó toda la cuadra para preservar la escena, impidiendo el paso de curiosos y residentes. Bomberos y operadores de la empresa Metrogas iniciaron de inmediato las tareas de inspección, priorizando la seguridad pública. Como primera medida, cortaron el suministro de gas natural en la zona y ordenaron la evacuación del edificio entero, ante el riesgo de una nueva emanación. Los técnicos esperaban poder ingresar al departamento para examinar el origen exacto del problema: ¿una fuga de gas natural desde un caño o, más probablemente, la inhalación letal de monóxido de carbono producida por el mal funcionamiento de un artefacto a gas, como una calefacción o cocina defectuosa?
“Según las primeras estimaciones, se trataría de una intoxicación por inhalación de monóxido de carbono”, explicaron fuentes de Metrogas, inclinándose por esta hipótesis y descartando una pérdida directa de gas de la red. Las pericias oficiales, incluyendo el análisis de los artefactos y mediciones de concentración gaseosa, restan pendientes para confirmar la causa precisa. La data de funcion de la niñera, determinada en el lugar, indica que habría fallecido alrededor de las 14 horas, unas cuatro horas antes del descubrimiento, lo que sugiere que los niños quedaron solos e indefensos durante ese lapso crítico.
En medio del operativo, una vecina identificada como Adriana expresó su consternación a Clarín desde la vereda: “Mi nuera hace varios días me dice que se siente olor a gas. Es un edificio nuevo, de hace pocos años, y nadie hizo nada al respecto”. Su testimonio pone en evidencia posibles señales de alerta ignoradas, un factor que las autoridades investigarán en profundidad. Esta noche, el cuerpo de la niñera permanecía en el departamento bajo custodia policial, a la espera de la autopsia que se realizará este martes en la morgue para determinar niveles tóxicos y hora exacta de muerte.
Esta no es la primera tragedia por intoxicación de gas en Villa Devoto. El 1° de julio de 2025, en Sanabria 3768, cinco miembros de una familia perecieron por una emanación similar de monóxido de carbono proveniente de una caldera con tumbas fallas en su conducto de ventilación, que había sido improvisadamente emparchada con sellador. Las víctimas fueron Demetrio De Nastchokine (79 años), Graciela Just (74), Andrés de Nastchokine (43), Marie Lanane (42, de nacionalidad francesa) y su hija Elisa (4 años), quienes habían viajado desde Italia para un reencuentro familiar en Buenos Aires. Solo un bebé de un año y medio sobrevivió, intoxicado y con neumonía, gracias a la rápida intervención: fue rescatado a tiempo, atendido primero en el Zubizarreta y luego en el Gutiérrez, quedando fuera de peligro al cuidado de familiares. Aquel caso subraya la recurrencia de estos siniestros prevenibles en la zona, impulsando llamados a revisión obligatorias de instalaciones a gas.





