En una carta dirigida al gobierno federal de México, un grupo de intelectuales, académicos y organizaciones sociales llama a mantener “con firmeza la solidaridad” hacia Cuba, apoyando al pueblo isleño “por todas las vías posibles” y sin ceder ante las amenazas para reducir el envío de petróleo que alivia su crítica situación económica.
El detonante es la orden ejecutiva firmada el 29 de enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que declara una “emergencia nacional” y habilita aranceles contra países que suministren crudo a la isla. Para los firmantes, esta medida inaugura “una nueva etapa de agresiones cínica, agresiva y prepotente” que intensifica la presión sobre Cuba, llevándola “a la situación económica más difícil de su historia”.
Los autores de la misiva alertan que, tras atacar a Venezuela, Trump y el secretario de Estado Marco Rubio buscan asfixiar aún más a la nación caribeña. Recuerdan que México nunca ha interrumpido su apoyo a Cuba, pese a las presiones de todos los gobiernos estadounidenses. “Las amenazas para que nuestro país se sume a la política de ‘hambre y desesperación’ son reales; la violencia del imperio está comprobada”, denuncian, advirtiendo que ceder ante Trump solo lo “envalentona” y prepara “el terreno para una agresión a México”.
Frente a esto, proponen reafirmar “los mejores principios de la política exterior mexicana” y rechazar “una política criminal contra un pueblo hermano en su mayor necesidad”. Critican el bloqueo económico de Washington, vigente por más de 60 años, como una estrategia “ilegal y detestable” para generar hambre y forzar un cambio de gobierno a medida de los intereses de EE.UU. Sin embargo, destacan que “Cuba no ha cedido, mantiene su independencia y soberanía” frente a la potencia que la ve como un territorio propio, y elogian sus logros en salud, educación y equidad.
La carta forma parte de la campaña “La solidaridad no se puede bloquear”, impulsada por el Colectivo Nuestra América y el Centro de Comunicación Popular y Acción Colectiva. Entre los firmantes figuran académicos de la UNAM y otras universidades, así como instituciones obreras, campesinas, sindicales, indígenas y de derechos humanos. La pregunta es si el gobierno de México retará a Trump y continuará con su apoyo económico y asistencial a Cuba.





