Un ataque sicarial en el corazón de Bogotá dejó un saldo fatal hace dos días: el empresario Gustavo Aponte y su escolta Luis Gutiérrez fueron acribillados a tiros en la localidad de Chapinero, sobre la calle 85 con carrera 7. Cámaras de seguridad capturaron el momento exacto del crimen, donde un sicario vestido con traje y corbata se acerca sigilosamente, dispara a quemarropa y huye en motocicleta.
El video, que ya circula ampliamente en redes sociales y medios locales, muestra al atacante caminando con aparente normalidad entre peatones y vehículos en esta zona exclusiva de restaurantes y oficinas. A las 9:45 a.m., el hombre —de contextura media y con maletín en mano— se posiciona junto al carro blindado de las víctimas, extrae un arma corta y realiza al menos ocho disparos precisos contra Aponte (al volante) y Gutiérrez (en el asiento del copiloto). El sicario ajusta su corbata post-disparo antes de montar una moto estacionada y evaporarse por la carrera 7 hacia el norte.
Aponte, de 52 años y dueño de una cadena de importaciones asiáticas, era considerado blanco de alto perfil por disputas en el comercio de electrónicos. Gutiérrez, ex-patrullero con 15 años de experiencia en escoltas privados, intentó repeler el ataque, pero recibió impactos letales en tórax y cabeza.
El crimen se suma a la escalada de sicariato en Bogotá 2026: +32% de homicidios selectivos en zonas comerciales vs. 2025, según la Policía Nacional. Chapinero, epicentro de negocios y élite, registra tres ataques similares en dos meses, ligados a clanes disputando rutas de lavado vía importaciones. Fuentes judiciales apuntan a “hampa alta” por el perfil del sicario: traje Armani falso, corbata de seda y moto de alta cilindrada con placas clonadas.
Aponte había denunciado amenazas en noviembre 2025 por deudas con prestamistas chinos; su escolta, contratado vía app de seguridad privada, portaba pistola Glock registrada.
La Alcaldía Mayor activó el “Plan Pistón” con 200 uniformados en Chapinero; el alcalde Carlos Fernando Galán calificó el hecho como “ataque a la seguridad económica de la ciudad”. La Fiscalía ya analiza el video en Medicina Legal para balística y facial recognition. Testigos —incluyendo mesera de un café cercano— relatan pánico: “Pensamos que era un robo, pero fue ejecución pura; el tipo ni miró atrás”. Familiares de las víctimas exigen justicia: “Gustavo era un hombre recto, luchador por sus hijos”, dijo su hermano en NotiCentro. Gutiérrez deja esposa e hijo en Soacha, Cundinamarca.
Este “sicario de traje” revive temores de 2024, cuando Bogotá vio infiltraciones narcos en el estrato alto. Expertos llaman a reforzar inteligencia en import-export y videovigilancia IA. Mientras, el video viraliza con #ChapineroSangriento, impulsando debates sobre porte legal y zonas de alto riesgo. La investigación apunta a un comando de tres, con apoyo logístico desde Kennedy.





