El papa León XIV recibió este lunes en el Vaticano a la cúpula del Opus Dei en una audiencia marcada por asuntos de alcance internacional, entre ellos el proceso judicial que enfrenta la organización en Argentina por denuncias de presunta explotación laboral presentadas por 43 mujeres.
En el encuentro participaron el prelado de la institución, monseñor Fernando Ocáriz, y su vicario auxiliar, el argentino Mariano Fazio. Según un comunicado oficial, durante la reunión se expuso al pontífice la postura institucional frente a las controversias surgidas en Argentina, en un clima descrito como “de gran confianza”.
El expediente judicial se originó tras las denuncias de 43 mujeres que aseguran haber trabajado sin remuneración para la organización como “numerarias auxiliares”. En 2023, el caso escaló a una investigación por presunta trata de personas y explotación laboral, acusaciones que el Opus Dei rechaza categóricamente, al sostener que se trata de interpretaciones erróneas de situaciones laborales y previsionales.
El proceso ha despertado atención más allá de Argentina, en un momento en que la Iglesia católica enfrenta escrutinio global sobre transparencia, derechos laborales y trato a sus miembros, especialmente en instituciones con presencia internacional.
Además del caso judicial, la reunión abordó la reforma de los estatutos del Opus Dei, un proceso iniciado tras el Motu Proprio Ad charisma tuendum promulgado en 2022 por el papa Francisco. Esa normativa redujo la autonomía de la prelatura fundada por Josemaría Escrivá de Balaguer y la subordinó al Dicasterio del Clero, como parte de una reestructuración más amplia de la Curia romana.
Analistas vaticanos interpretan estas reformas como un intento de reforzar la supervisión de organizaciones influyentes dentro de la Iglesia y de equilibrar su poder institucional en un contexto de creciente diversidad y expansión del catolicismo en África y Asia.
La audiencia también incluyó discusiones sobre la misión evangelizadora del Opus Dei de cara a su centenario en 2028, así como sobre la evolución de las vocaciones religiosas en distintas regiones del mundo, marcada por el crecimiento en África y la disminución en Europa.
El encuentro concluyó con la bendición apostólica del pontífice para los miembros de la prelatura y sus iniciativas pastorales, en un momento en que la organización busca proyectar estabilidad frente a cuestionamientos judiciales y reformas internas.
El episodio refleja cómo un caso legal localizado puede adquirir dimensión global cuando involucra a una institución religiosa con presencia en decenas de países y bajo la atención directa del Vaticano.





