Avanza el rescate de cuerpos de los 5 buzos muertos y aumenta la duda ¿imprudencia, conflicto o crimen?

“Algo tuvo que haber ocurrido”. Carlo Sommacal, esposo de Monica Montefalcone y padre de Giorgia —dos de las cinco víctimas del trágico accidente de buceo ocurrido en las Maldivas— insiste en que no se trató de una imprudencia. En declaraciones a Tg4, aseguró que su esposa era extremadamente cuidadosa y rigurosa en cada inmersión. “Siempre analizaba todos los riesgos”, explicó, recordando incluso que en ocasiones ella misma le advertía: “Yo puedo hacerlo, pero tú no”.

Sommacal evocó también un episodio que marcó profundamente la vida de Montefalcone: el tsunami de 2004. Durante su luna de miel en Kenia, mientras ella y otros dos buceadores experimentados se encontraban bajo el agua, la gigantesca ola alcanzó la costa africana. Según relató su marido, lograron sobrevivir gracias a una rápida maniobra conjunta que les permitió emerger a la superficie pese al enorme peligro. “Era arriesgarse o morir”, afirmó.

Aquella experiencia extrema no apagó la pasión de Montefalcone por el mar. Aunque el ascenso repentino le provocó graves secuelas físicas, incluidos microinfartos pulmonares, afrontó una larga recuperación hasta volver a bucear. “Era como un piloto de Fórmula 1 que, después de un accidente, vuelve a competir”, comentó Sommacal, describiéndola como una mujer que se sentía completamente en casa bajo el agua: “Tenía dos vidas: una en tierra y otra en su verdadero hábitat, el mar”.

Mientras tanto, las labores de búsqueda y recuperación en las Maldivas continúan marcadas por las difíciles condiciones climáticas. El ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, informó que las operaciones tuvieron que ser suspendidas temporalmente debido al mal tiempo, aunque aseguró que se hará todo lo posible para recuperar los cuerpos y repatriarlos a Italia.

Entre las víctimas también se encontraba Gianluca Benedetti, un experimentado buceador originario de Padua que años atrás había abandonado una carrera en banca y finanzas para dedicarse por completo al mar. Desde 2017 residía en las Maldivas, donde trabajaba en el sector del turismo subacuático y como responsable operativo de la compañía Albatros Top Boat.

Los testimonios de quienes estaban a bordo del barco “Duke of York” coinciden en que las condiciones del mar eran inicialmente favorables, con buena visibilidad y aguas tranquilas. Sin embargo, las autoridades investigan ahora qué pudo haber sucedido en las cuevas submarinas de Alimatha, donde ocurrió el accidente, así como la posibilidad de que la inmersión superara los límites de profundidad permitidos por la normativa local.

La tragedia, considerada ya el peor accidente de buceo registrado en la historia de las Maldivas, ha conmocionado tanto a Italia como al archipiélago del océano Índico, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas exactas del suceso, siendo las tres principales hipótesis que haya habido imprudencia de los buzos, que haya habido conflicto entre ellos o que haya habido manos criminales.

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