Un nuevo enfrentamiento político se desató entre la senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia y el abogado y también aspirante a la Casa de Nariño Abelardo de la Espriella, luego de una controversia originada en redes sociales por una publicación realizada por un seguidor del jurista, en la que se hacía referencia a la hija menor de la congresista del Centro Democrático.
La polémica comenzó tras la circulación de un mensaje en X en el que se intentaba relacionar a Amapola, hija de Valencia, con figuras del sector político contrario, específicamente con la exalcaldesa de Bogotá Claudia López y la senadora Angélica Lozano. En la publicación se afirmaba, además, que Lozano sería la madrina de bautismo de la menor, insinuación que rápidamente generó reacciones y críticas en redes sociales.
Ante la difusión del contenido, Valencia respondió de manera contundente y señaló directamente a De la Espriella y a quienes respaldan su candidatura. “Candidato Abelardo de la Espriella y sus bodegas: con mi hija no se metan”, escribió la senadora en su cuenta oficial de X, cuestionando el uso de menores de edad dentro de la confrontación política.
La reacción del abogado no tardó en llegar. También a través de la misma plataforma, De la Espriella rechazó que niños o familiares sean utilizados como herramientas de ataque en medio de las disputas electorales y negó que su campaña esté promoviendo este tipo de contenidos.
“Doctora Paloma, rechazo cualquier intento de instrumentalizar a los niños en la batalla política”, manifestó el aspirante presidencial, quien además aseguró que dentro de su movimiento político no existen estructuras organizadas de ataques digitales o “bodegas”, término utilizado comúnmente para referirse a cuentas coordinadas en redes sociales.
“Entiendo su preocupación como madre y como candidata; sin embargo, también es importante dejar claro que en mi campaña no hay bodegas. No permita que la indignación nuble su juicio”, agregó el abogado en su mensaje público.
Finalmente, De la Espriella hizo un llamado a sus simpatizantes y, en general, a los activistas de todas las campañas políticas, para evitar involucrar menores de edad en discusiones electorales o ataques personales durante el proceso previo a las elecciones presidenciales. “Los niños son sagrados. Por favor, no los usen en la confrontación política”, concluyó.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el creciente nivel de polarización en las redes sociales de cara al debate presidencial, así como el papel que juegan las publicaciones de seguidores y activistas digitales en la escalada de tensiones entre dirigentes políticos.





