Sorpresa en el fútbol mundial: ¿por qué se va del arbitraje Wilmar Roldan?

El fútbol colombiano podría estar a las puertas de un cambio importante en la dirección de su arbitraje. La Federación Colombiana de Fútbol adelanta el proceso para escoger al nuevo integrante de la Comisión Técnica Arbitral, cargo que quedó vacante tras la salida de Sebastián Restrepo, y uno de los nombres que más fuerza ha tomado es el de Wilmar Roldán, uno de los jueces más reconocidos, experimentados y también cuestionados del balompié nacional.

La eventual llegada de Roldán a este organismo supondría un giro significativo en su carrera: dejaría de impartir justicia dentro de los terrenos de juego para asumir responsabilidades administrativas, técnicas y de formación de los árbitros que dirigen las principales competencias del país.

La posibilidad ha generado expectativa, pero también interrogantes dentro del entorno futbolístico, teniendo en cuenta las controversias que han acompañado algunos de sus arbitrajes y las posiciones encontradas que despierta su figura entre dirigentes, jugadores, técnicos y aficionados.

Wilmar Roldán cuenta con aproximadamente 23 años de experiencia y 511 partidos dirigidos en la primera división, cifras que lo ubican entre los árbitros colombianos de mayor recorrido. Su carrera ha trascendido las fronteras nacionales. Ha representado a Colombia en torneos de alto nivel organizados por la Conmebol y la FIFA, entre ellos la Copa Libertadores, la Copa América y las Copas del Mundo. Su participación en estos escenarios le ha permitido consolidar reconocimiento internacional y convertirse en una de las principales figuras del arbitraje colombiano.

Sin embargo, su trayectoria no ha estado exenta de polémicas. Algunas decisiones tomadas durante partidos determinantes han provocado fuertes reacciones, reclamos de equipos y discusiones sobre la interpretación de las reglas de juego, el manejo disciplinario y la utilización de las herramientas tecnológicas.

Precisamente, esa dualidad entre experiencia, reconocimiento y cuestionamientos hace que su posible nombramiento no pase inadvertido. Mientras sus defensores destacan su conocimiento del arbitraje y su recorrido internacional, sus críticos consideran que su eventual llegada debe estar acompañada de garantías de independencia, transparencia y criterios técnicos claros.

El analista arbitral José Borda considera que Roldán reúne condiciones importantes para asumir la responsabilidad. Su trayectoria, historia y palmarés lo convertirían, a su juicio, en un aspirante con méritos suficientes para ocupar esa posición. El dirigente Álvaro González explicó en Win Sports que la experiencia como árbitro profesional constituye un elemento importante, pero no es el único requisito para escoger al nuevo responsable de la Comisión Técnica Arbitral.

El perfil también debe reunir conocimientos pedagógicos, capacidad para transmitir instrucciones, dominio de los aspectos reglamentarios y experiencia en el manejo del VAR, una herramienta que se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión del fútbol moderno.

La salida de Sebastián Restrepo, quien había asumido el cargo después de Ímer Machado y presentó su renuncia a finales de septiembre alegando interferencias en el ejercicio de sus funciones, abrió nuevamente el debate sobre la autonomía y el funcionamiento de la estructura arbitral colombiana.

Según la información divulgada por el diario El Tiempo, entre los aspirantes que se consideran para el proceso figuran siete hombres y dos mujeres. Aunque su nombre aparece entre los candidatos con mayores posibilidades, su eventual designación no estaría asegurada. La información conocida señala que existen sectores dirigentes que no ven con buenos ojos su llegada y que su participación en una escuela de formación arbitral en Antioquia también genera interrogantes dentro del proceso.

Si finalmente resulta elegido, Roldán tendría que abandonar su actividad como juez en las canchas para trasladarse a Bogotá y asumir una función de dirección, evaluación y formación arbitral. Entre los demás aspirantes mencionados aparecen Óscar Alexis Gutiérrez, retirado del arbitraje en 2012; Cristian de la Cruz, quien estuvo en el Mundial de Rusia 2018 junto a Roldán y actualmente se desempeña como instructor del VAR, y Fernando Paneso, quien obtuvo la escarapela FIFA en 1994.

La decisión será determinante para el futuro del arbitraje nacional. No se trata simplemente de escoger a un exárbitro con una extensa hoja de vida, sino de encontrar una persona capaz de recuperar la confianza en las decisiones arbitrales, fortalecer la preparación de los jueces y garantizar criterios uniformes en las competencias colombianas.

La eventual llegada de Wilmar Roldán plantea una pregunta de fondo: ¿su experiencia y reconocimiento internacional serán suficientes para transformar el arbitraje colombiano o las controversias que han marcado parte de su trayectoria terminarán convirtiéndose en un obstáculo para asumir esa responsabilidad?

La respuesta estará en manos de la Federación Colombiana de Fútbol, que deberá privilegiar la capacidad técnica, la independencia y la credibilidad por encima de cualquier nombre propio.

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