Acero chino barato pone en jaque a la industria europea

La Comisión Europea ha anunciado su intención de aumentar los aranceles a las importaciones de acero, en un intento por proteger a la debilitada industria siderúrgica del continente. La medida, que aún debe ser formalmente aprobada, llega en un momento crítico para el sector, que enfrenta una caída en la producción y la pérdida de miles de empleos.

Desde hace meses, las plantas siderúrgicas europeas han estado operando por debajo de su capacidad, presionadas por la competencia de países con menores costos de producción y normativas ambientales más laxas. Según datos del sector, al menos 20.000 empleos podrían estar en riesgo si no se toman medidas urgentes.

“Este ajuste arancelario es una señal de que Europa no está dispuesta a abandonar su industria pesada”, declaró un portavoz de Eurofer, la asociación que agrupa a los productores de acero del continente. “Es un paso necesario para garantizar condiciones de competencia equitativas”.

Sin embargo, el anuncio ha generado inquietud en otros sectores industriales, especialmente en el automotriz, uno de los mayores consumidores de acero en Europa. Las asociaciones del ramo advierten que el encarecimiento de las materias primas podría trasladarse al precio final de los vehículos, afectando la competitividad global de los fabricantes europeos.

A medida que se intensifica el debate entre protección industrial y costos para los consumidores, la decisión de Bruselas abre una nueva etapa de tensiones comerciales y estratégicas en el seno de la Unión Europea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *