Estados Unidos elevó este viernes su nivel de alerta ante la posibilidad de un conflicto con Irán y autorizó la salida voluntaria del personal no esencial de su embajada en Israel, en una señal clara de creciente preocupación por la seguridad en la región.
El Departamento de Estado informó que los funcionarios diplomáticos y sus familiares que no desempeñen funciones críticas pueden abandonar el país “mientras aún hay vuelos comerciales disponibles”, subrayando la necesidad de actuar con previsión ante un eventual deterioro de la situación. La medida afecta a la Embajada de Embajada de Estados Unidos en Israel, con sede en Jerusalén.
En un comunicado, el Gobierno estadounidense explicó que la decisión se adopta “por extrema precaución” tras evaluar los riesgos derivados del aumento de tensiones con Irán. Aunque no se detallaron amenazas concretas, fuentes oficiales señalaron que el monitoreo de inteligencia apunta a un escenario volátil que podría afectar tanto a intereses estadounidenses como a la estabilidad regional.
La advertencia se produce en un contexto de intercambios retóricos y movimientos estratégicos que han elevado la tensión entre Washington y Teherán. En los últimos meses, ambos países han intercambiado acusaciones sobre actividades militares y apoyo a actores regionales, lo que ha incrementado la inquietud en varias capitales de Oriente Medio.
La Administración estadounidense reiteró su compromiso con la seguridad de su personal diplomático y aseguró que mantiene una coordinación estrecha con las autoridades israelíes. Asimismo, instó a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en Israel a mantenerse informados a través de los canales oficiales, revisar sus planes de seguridad y considerar la posibilidad de salir del país si lo consideran necesario.
Por su parte, el Gobierno israelí no ha anunciado medidas extraordinarias adicionales, aunque fuentes de seguridad confirmaron que el país se mantiene en estado de vigilancia reforzada ante cualquier posible escalada.
Analistas internacionales consideran que la autorización de salida voluntaria es un paso preventivo habitual en contextos de alta tensión, pero advierten que también puede interpretarse como un mensaje político que refleja la seriedad con la que Washington evalúa el riesgo de una confrontación directa con Irán.
Hasta el momento, no se han registrado incidentes que afecten directamente a instalaciones diplomáticas estadounidenses en Israel, y las autoridades subrayan que la medida no implica el cierre de la embajada ni la suspensión de sus operaciones esenciales.





