¡Atención! Volcán Puracé sigue inestable: hay Alerta Naranja.

El volcán Puracé, situado en la cadena volcánica de Los Coconucos, en el departamento del Cauca, continúa presentando una actividad interna significativa, caracterizada por emisiones de ceniza, liberación constante de gases y sismicidad asociada al movimiento de fluidos en su interior. Ante este comportamiento, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantiene el nivel de Alerta Naranja, con el fin de prevenir riesgos para las comunidades cercanas y orientar las acciones de las autoridades locales, departamentales y nacionales.

De acuerdo con el más reciente informe extraordinario del SGC, en los últimos días se ha registrado un incremento de sismos de tipo Largo Período (LP) y pulsos de Tremor (TR), señales que suelen estar relacionadas con el desplazamiento de gases y magma dentro del sistema volcánico. Al menos once de estos eventos estuvieron directamente asociados con emisiones de ceniza, las cuales alcanzaron alturas superiores a los 800 metros sobre la cima del volcán.

Las columnas de ceniza se dispersaron principalmente hacia los sectores noroccidental y occidental, dependiendo de la dirección de los vientos. Como consecuencia, las autoridades han recibido reportes de caída de ceniza y percepción de olores fuertes a gases volcánicos en zonas cercanas, especialmente en la vereda Cristales, lo que ha generado preocupación entre los habitantes.

Además de la emisión de material particulado, el volcán continúa liberando dióxido de azufre (SO₂) de manera persistente hacia la atmósfera, un indicador clave del nivel de actividad interna. El SGC también informó que los volcanes vecinos Curiquinga y Piocollo presentan procesos de desgasificación a través de grietas, aunque hasta el momento no se han registrado emisiones de ceniza en estos puntos.

Según los expertos, este comportamiento confirma que el sistema volcánico permanece inestable. Si bien la actividad puede presentar fluctuaciones temporales, estas no deben interpretarse como una señal de retorno a la normalidad ni como una reducción inmediata del nivel de alerta. Por el contrario, se requiere un monitoreo continuo y riguroso para identificar tendencias sostenidas que permitan, eventualmente, evaluar un cambio en el estado de alerta.

Ante este escenario, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Servicio Geológico Colombiano reiteraron el llamado a la población para que evite acercarse al cráter y a las zonas de influencia directa del volcán. Asimismo, recomendaron mantenerse informados exclusivamente a través de los boletines oficiales y los canales institucionales, y seguir las instrucciones emitidas por las autoridades para reducir el riesgo ante una eventual intensificación de la actividad volcánica.

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