La calma habitual de un concurrido centro comercial del sur de Cali se vio alterada por un hecho violento que ha dejado consternados a vecinos y visitantes. La noche del domingo, en el parqueadero del Cañaveral de Pance, en la carrera 122 con calle 16A, se registró una balacera que terminó con la vida de Homero Geovanny Cadena Enríquez.
De acuerdo con las primeras versiones, el ataque ocurrió poco después de que la víctima saliera de realizar compras en el establecimiento. Testigos señalan que Cadena Enríquez habría tenido una fuerte discusión con otro hombre en el parqueadero, la cual escaló rápidamente hasta convertirse en un cruce de disparos. Aunque se habla de que la víctima intentó defenderse con un arma de fuego, esta versión aún no ha sido confirmada por las autoridades.
El coronel Carlos Germán Oviedo, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, explicó que la hipótesis preliminar apunta a un caso de intolerancia entre dos personas armadas. “En medio de la riña, este señor resultó herido y falleció en el lugar. La otra persona, que se movilizaba en un vehículo, emprendió la huida”, informó.
El lugar fue acordonado mientras unidades del CTI de la Fiscalía adelantaron la inspección del cuerpo y recopilaron pruebas para avanzar en la investigación. Al mismo tiempo, las autoridades anunciaron la oferta de una recompensa para quienes aporten información que permita identificar y capturar al responsable.
El hecho se produce en un contexto preocupante para la capital vallecaucana. Según el Observatorio de Seguridad de Cali, entre el 1 de enero y el 3 de agosto de este año se registraron 578 homicidios, lo que significa un aumento del 11 % frente al mismo periodo de 2024. De esas víctimas, 32 eran mujeres y 526 hombres.
Aunque la cifra sigue siendo alarmante, la Policía insiste en que se han dado avances en la reducción de muertes violentas en los últimos meses gracias a estrategias de choque que incluyen mayor pie de fuerza, patrullajes motorizados e incautación de armas de fuego. “Hemos fortalecido la capacidad investigativa y preventiva, y eso se refleja en más capturas por homicidio”, recalcó el coronel Oviedo.
Aun así, la comparación con otras ciudades colombianas evidencia la magnitud del problema. En Medellín, con una población similar a la de Cali, se registraron 253 homicidios entre el 1 de enero y el 22 de septiembre de 2025, menos de la mitad de los ocurridos en la capital del Valle. El episodio en el Cañaveral de Pance ha generado inquietud entre la ciudadanía, especialmente porque se trata de un espacio familiar y concurrido. “Uno ya no se siente seguro ni yendo a mercar. Da miedo pensar que una pelea pueda terminar en balacera en cualquier momento”, comentó una visitante del centro comercial.
Mientras avanza la investigación judicial, la comunidad reclama mayor control sobre el porte ilegal de armas y la implementación de medidas efectivas que garanticen la seguridad en espacios públicos. El caso de Homero Geovanny Cadena Enríquez se convierte así en un símbolo más de la urgencia de enfrentar la violencia urbana que golpea a Cali.





