En una noche electrizante en el estadio Jan Breydelstadion de Brujas, el Barcelona logró rescatar un empate ante el equipo belga, Club Brujas, pero no pudo consolidar la victoria que buscaba. El marcador final fue 3-3, en un choque cargado de emociones, goles espectaculares y también muchas luces rojas defensivas para los culés.
Desde los primeros minutos, el Brujas puso las cartas sobre la mesa: en el minuto 6, Nicolò Tresoldi adelantó al conjunto local con una jugada rápida. La respuesta del Barcelona fue casi inmediata: apenas un par de minutos después, Ferran Torres empujó el empate gracias a una buena acción preparada por Fermín López.
Sin embargo, la alegría azulgrana fue efímera: en el minuto 17 (o 16 según algunas fuentes) Carlos Forbs puso el 2-1 para el Brujas con un contragolpe que dejó a la defensa del Barça en claro aprieto. En la segunda mitad apareció la figura del joven Lamine Yamal. En el minuto 60 (aprox.), Yamal recogió el balón cerca del área rival, se deshizo de un par de defensores con velocidad y clase, y definió con el exterior del pie derecho para marcar un auténtico golazo y colocar el 2-2.
Poco después volvió a golpear Forbs para el Brujas, poniendo a los belgas de nuevo por delante (3-2) y dejando al Barça con urgencia. Pero la insistencia del equipo catalán rindió sus frutos: en el minuto 77, gracias a un centro de Yamal que se desvió en la cabeza de Christos Tzolis, el balón superó al portero y selló el empate 3-3.
El final del partido añadió tensión: en tiempo de descuento el Brujas logró otro tanto que inicialmente parecía el 4-3, pero tras revisión del VAR el gol fue anulado por una falta sobre el portero Wojciech Szczęsny, salvando al Barcelona de una derrota que ya parecía inminente.
La actuación del joven del Barça fue uno de los grandes puntos altos de la noche. Su golazo, velocidad y desequilibrio volvieron a recordar por qué es una de las perlas del fútbol europeo. A pesar del talento ofensivo, el Barcelona volvió a mostrar debilidades en defensa: pérdidas de balón, espacios concedidos y falta de contundencia en momentos clave. Tanto la prensa como los analistas lo señalaron como un “desastre” atrás.
La intervención del VAR fue decisiva al final del partido para anular el que habría sido el 4-3 del Brujas. Esa acción evitó una debacle completa para el Barcelona. Con este empate, el Barça suma un punto más en su grupo de la UEFA Champions League 2025‑2026, pero no puede estar tranquilo. Este tipo de resultados muestran que, aunque puede competir, sigue sin lucir seguro en todas las líneas.
Para el Brujas, es un buen resultado en casa ante uno de los grandes de Europa, que refuerza su moral y su imagen de equipo capaz de plantar cara a rivales de élite. Al término del partido, Lamine Yamal —preguntado por los silbidos durante el encuentro— respondió: “Si me pitan es porque saben que hago bien mi trabajo en el campo. No me preocupo por eso”.
Por su parte, el técnico del Barça Hansi Flick admitió que “tenemos que hablar de muchas cosas” y que no sólo la última línea defensiva es la que falla, sino también el medio campo y la transición.
El Barça exhibió dos caras: la del talento ofensivo —encarnada por Yamal— y la de la fragilidad defensiva que le impide cerrar partidos que debería ganar. El empate ante el Brujas sabe a poco para un club de su nivel, pero el rescate en el tramo final da margen para reflexionar. Ahora el reto es corregir errores y consolidar una versión más sólida si quiere aspirar a algo grande en esta Champions. Vea aquí el video con el resumen oficial del juego.





