Un joven, en Purificación, Tolima, Colombia, permanece en estado crítico en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) luego de participar en un peligroso reto que consistía en ingerir una botella completa de licor a cambio de una recompensa económica. El caso, ocurrido en Purificación, ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias y reaviva el debate sobre los riesgos del consumo extremo de alcohol, especialmente entre jóvenes.
Según información preliminar, el deterioro de la salud del joven fue rápido y severo tras la ingesta masiva de alcohol en un corto periodo de tiempo. Testigos indican que, poco después de completar el reto, comenzó a presentar síntomas graves como desorientación, vómito y pérdida de la conciencia, lo que obligó a su traslado urgente a un centro asistencial.
Médicos que atienden el caso señalan que el paciente presenta signos compatibles con **intoxicación etílica aguda severa**, una condición potencialmente mortal que ocurre cuando el nivel de alcohol en la sangre supera la capacidad del organismo para metabolizarlo. Este estado puede provocar depresión del sistema nervioso central, fallo respiratorio, arritmias cardíacas e incluso daño cerebral irreversible.
“El consumo excesivo en corto tiempo puede llevar a un colapso multisistémico. No es solo ‘embriaguez’; es una emergencia médica”, explican profesionales de salud consultados. En casos extremos, como este, la intervención en UCI es necesaria para mantener funciones vitales mientras el cuerpo elimina el alcohol.
Especialistas advierten que beber grandes cantidades de alcohol en poco tiempo —práctica conocida como binge drinking— incrementa significativamente el riesgo de:
* Paro respiratorio
* Aspiración de vómito
* Hipotermia
* Hipoglucemia severa
* Daño hepático agudo
Además, la combinación de presión social y recompensas económicas puede llevar a decisiones impulsivas que ponen en riesgo la vida.
Las autoridades locales han hecho un llamado urgente a la comunidad para evitar este tipo de retos, que suelen difundirse en redes sociales o entornos informales. También se investiga si hubo terceros que incentivaron o facilitaron la situación, lo cual podría acarrear responsabilidades legales.
Por su parte, entidades de salud pública reiteran la importancia de la educación sobre consumo responsable y la identificación temprana de signos de intoxicación alcohólica, especialmente en jóvenes.
Este caso se suma a otros episodios similares registrados en distintas regiones del país, donde retos peligrosos terminan en emergencias médicas. Expertos coinciden en que la prevención pasa por la educación, la vigilancia social y el rechazo colectivo a prácticas que trivializan riesgos graves.
El estado del joven sigue siendo reservado, mientras familiares y autoridades esperan una evolución favorable en medio de un panorama clínico delicado.

