En un operativo conjunto de las autoridades en Medellín, fue capturado y enviado a prisión un hombre de 24 años señalado como presunto responsable del homicidio agravado de su hijo, un bebé de nueve meses. La acción fue coordinada por la Alcaldía distrital, la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional de Colombia.
La detención fue realizada por agentes del CTI a las afueras de un cementerio en Itagüí, donde el investigado se encontraba visitando la tumba del menor. Según las autoridades, el procedimiento se produjo tras recopilarse pruebas suficientes que lo vincularían directamente con los hechos ocurridos en noviembre de 2025.
De acuerdo con la investigación, el 9 de noviembre el hombre recogió al niño en la vivienda de la madre y lo llevó a su residencia en el barrio Juan XXIII, ubicado en la comuna 13 de la capital antioqueña. La Fiscalía sostiene que allí el bebé habría sido agredido físicamente en repetidas ocasiones, presuntamente porque no dejaba de llorar.
El acusado habría intentado inicialmente presentar lo ocurrido como un accidente doméstico, alegando que el menor sufrió una caída. Sin embargo, el dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses concluyó que la causa de la muerte fue un trauma craneoencefálico severo ocasionado por golpes con un objeto contundente y movimientos violentos de la cabeza, descartando la versión de un hecho accidental.
Tras la agresión, el niño fue trasladado a un centro asistencial del occidente de la ciudad, donde permaneció varios días bajo atención médica especializada. Pese a los esfuerzos del personal de salud, falleció debido a la gravedad de las lesiones.
El caso generó una fuerte reacción de las autoridades locales. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, calificó el crimen como un acto de violencia inadmisible y reiteró el compromiso de la administración para combatir cualquier forma de maltrato contra menores.
Durante las audiencias preliminares, la Fiscalía imputó al detenido el delito de homicidio agravado. Aunque no aceptó los cargos, un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial. El caso continúa en etapa investigativa y podría derivar en una condena de alta severidad si se confirma su responsabilidad.





