Una tranquila noche de patrullaje se transformó en un campo de batalla en el barrio Aranjuez, al nororiente de Medellín. Era el martes 11 de febrero cuando una requisa de rutina derivó en un intenso intercambio de disparos entre la Policía y dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. El saldo: un agresor fallecido, dos uniformados lesionados —uno de ellos grave— y un joven de 19 años capturado.
De acuerdo con el reporte entregado por el alcalde Federico Gutiérrez, los hechos ocurrieron en medio de un operativo de control. Al notar la presencia de las autoridades, los ocupantes de la moto hicieron caso omiso a la orden de detenerse y, en su lugar, abrieron fuego contra los agentes. Las cámaras de seguridad del sector captaron el momento exacto: disparos, carreras y vehículos particulares que, sin querer, se convirtieron en un muro de contención que impidió la huida de uno de los atacantes.
En la escena, los uniformados hallaron el cuerpo sin vida de un hombre de aproximadamente 25 a 30 años. A su lado, un revólver calibre 38. El acompañante, de 19 años, fue detenido mientras intentaba escapar. Al ser requisado, se le encontró munición y un arma neumática, elementos que quedaron bajo cadena de custodia.
“Hoy dos de nuestros policías reciben atención médica; uno de ellos será intervenido quirúrgicamente en las próximas horas. Les enviamos nuestro respaldo y gratitud eterna. Son héroes”, expresó el mandatario local, visiblemente consternado.
Mientras tanto, la comunidad del sector aún intenta reponerse del estruendo y la zozobra. Aunque las balas no impactaron a ningún civil, conductores que quedaron atrapados en medio del cruce de disparos vivieron segundos de pánico. Algunos testigos afirman que, instintivamente, varios automovilistas cerraron el paso al sospechoso que corría, facilitando su captura.
El capturado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras la Policía Metropolitana adelanta las investigaciones para esclarecer si los implicados pertenecían a alguna estructura delincuencial que opera en la zona.
Este nuevo episodio de violencia enciende las alarmas en la comuna. Según el Sistema de Información para la Seguridad, en lo corrido del año ya son 34 los homicidios en Medellín, dos de ellos ocurridos en Aranjuez. Cifras que contrastan con el discurso del alcalde, quien insistió en que “en Medellín no vamos a retroceder frente a la delincuencia. Seguiremos actuando con determinación para proteger la vida y la seguridad de nuestra gente”.
Mientras tanto, en el barrio queda el eco de los disparos, las preguntas sin resolver y la esperanza de que esta no sea una batalla perdida. uella querella feroz acabó acercando a las partes a una mesa de negociación de la que hoy emerge este acuerdo de principios.
Quedan flecos por atar. El Madrid, fiel a su obsesión por la democratización del fútbol televisado, exige que la Champions sea gratuita para el espectador, replicando el modelo del último Mundial de Clubes. La mención a la «experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología» que recoge el comunicado es, en realidad, una declaración de intenciones hacia ese horizonte. También reclama que los ingresos de los clubes sigan creciendo en próximas ediciones y que el formato no sea estático, sino revisable temporada tras temporada.
Al final, Florentino ha tirado la toalla. Pero lo ha hecho arrancando concesiones, retirando la batalla legal y asegurándose de que, en el relato, nadie pueda llamar a esto una rendición. La Superliga, esa idea que nunca llegó a materializarse, queda definitivamente sepultada. Sus restos, sin embargo, se asoman ya al nuevo rostro de la Champions.





