El FC Barcelona selló su pase a la final de la Supercopa con una victoria contundente y sin discusión ante el conjunto vasco Athletic de Bilbao, en un partido que sirvió como declaración de intenciones del proyecto encabezado por Hansi Flick. Los azulgranas firmaron una goleada de prestigio en las semifinales del torneo, imponiéndose con autoridad gracias a los goles de Ferran Torres, Fermín López, Roony Bardghji y un doblete de Raphinha.
Desde el primer minuto, el equipo catalán mostró una intensidad arrolladora, marcando el ritmo del encuentro y dejando claro que no estaba dispuesto a especular. La presión alta, la velocidad en las transiciones y la precisión en los últimos metros desbordaron a un rival que apenas pudo contener el vendaval ofensivo del Barça.
El primer tanto no tardó en llegar. Ferran Torres abrió el marcador tras una acción bien elaborada por la banda, culminando con un remate certero que desató la euforia en la grada. Lejos de conformarse, los de Flick mantuvieron el pie en el acelerador y ampliaron la ventaja poco después con un gol de Fermín López, que aprovechó su llegada desde segunda línea para batir al guardameta rival con un disparo ajustado.
Antes del descanso, el dominio azulgrana se tradujo en un tercer gol, obra de Roony Bardghji, que firmó una actuación brillante. El joven atacante mostró personalidad y calidad, confirmando su proyección en una noche redonda para el equipo.
En la segunda mitad, el guion no cambió. El Barça continuó controlando el partido y encontró premio a su insistencia en las botas de Raphinha. El extremo brasileño fue uno de los nombres propios del encuentro, anotando dos goles que cerraron la goleada y certificaron la superioridad azulgrana. Su movilidad, desborde y acierto de cara a portería fueron un quebradero de cabeza constante para la defensa rival.
Más allá del resultado, el partido dejó sensaciones muy positivas para Hansi Flick, que vio cómo su equipo respondía con solidez y ambición en un escenario exigente. La mezcla de jugadores consolidados y jóvenes talentos funcionó a la perfección, reforzando la idea de un Barça competitivo y con identidad clara.
Con esta victoria, el FC Barcelona accede a la final de la Supercopa, donde buscará levantar el primer título de la temporada y confirmar el buen momento del equipo. La exhibición en semifinales no solo refuerza la confianza del vestuario, sino que envía un mensaje claro a su próximo rival: este Barça quiere más.





