Crucero olvida a una mujer de 80 que fallece sola en una isla

Una mujer de aproximadamente 80 años fue encontrada sin vida en Lizard Island, Australia, después de que el crucero en el que realizaba un lujoso viaje de 60 días partiese sin ella. El hecho ha puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad de las compañías navieras.

La desaparición de la pasajera, cuya identidad se mantiene en reserva, fue reportada la noche del sábado por el capitán del ‘Coral Adventurer’, una vez que una revisión a bordo confirmó que no se encontraba en el barco. Para entonces, la embarcación ya había zarpado de Lizard Island, un paradisíaco destino turístico a 30 kilómetros de la costa de Queensland.

La Policía de Queensland localizó el cuerpo de la mujer el domingo y, en un comunicado, indicó que su muerte está siendo tratada como “repentina” y sin señales de que exista un delito involucrado. Sin embargo, las autoridades aún no han determinado la hora exacta del deceso.

El núcleo de la investigación ahora se centra en comprender cómo pudo producirse la omisión que permitió que el barco abandonara la isla sin una de sus pasajeras. La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima (AMSA) ha anunciado que examinará minuciosamente “las circunstancias que rodean la posible desaparición de la pasajera durante el embarque”.

Según los reportes, el ‘Coral Adventurer’, con capacidad para 120 pasajeros y 46 tripulantes, había partido desde Cairns apenas un día antes del incidente. El viaje, valorado en unos 80.000 dólares australianos (aproximadamente 50.000 USD), tenía en Lizard Island una de sus primeras escalas, promocionada por la operadora Coral Expeditions como un lugar ideal para nadar y hacer buceo de superficie. Mark Fifield, director ejecutivo de Coral Expeditions, declaró que, una vez detectada la ausencia, se activó de inmediato una búsqueda conjunta por tierra y mar con la policía. Además, afirmaron haber contactado a la familia de la fallecida para brindarles apoyo.

La investigación avanza para esclarecer el lapso de tiempo transcurrido entre la partida del puerto y la activación de los protocolos de emergencia. Se espera que la tripulación sea interrogada cuando el crucero atraque en Darwin, el 2 de noviembre. Mientras tanto, el caso ha generado dudas públicas sobre la efectividad de los sistemas de control de pasajeros en escalas remotas, en un viaje que prometía ser el sueño de una vida y terminó en tragedia.

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