Directora de Inteligencia de EE.UU. contradice a Trump sobre Irán: ¿tendrá que renunciar también?

En una audiencia del Senado sobre amenazas globales, marcarenda por la expectativa tras la reciente renuncia del jefe de antiterrorismo, la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, sostuvo este miércoles que el régimen iraní “parece estar intacto, pero en gran medida degradado” como consecuencia de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra su cúpula y su estructura militar. Sin embargo, durante su intervención omitió un pasaje de su declaración escrita donde señaló que Irán no había hecho “ningún esfuerzo” por reconstruir su capacidad de enriquecimiento de uranio desde los bombardeos a tres instalaciones nucleares en junio, una afirmación que contrastaba con uno de los argumentos esgrimidos por el gobierno de Donald Trump para justificar la ofensiva.

La omisión fue señalada por el senador demócrata Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia, quien le preguntó por qué había dejado fuera ese fragmento. Gabbard respondió que el tiempo de su exposición era limitado, lo que motivó que el legislador la acusara de excluir deliberadamente información que contradecía la postura presidencial. El texto no leído aseguraba que, tras la denominada “Operación Martillo de Medianoche”, el programa de enriquecimiento nuclear iraní había sido “aniquilado” y que no se habían registrado intentos de reactivarlo.

La comparecencia se dio en el marco de las audiencias anuales sobre amenazas globales, en un contexto de fuerte tensión interna en Estados Unidos por la campaña militar en Medio Oriente, que se extiende desde hace casi tres semanas. Se trató además de la primera instancia pública en la que altos funcionarios de la administración Trump rindieron cuentas desde el inicio de la ofensiva conjunta con Israel el pasado 28 de febrero. Junto a Gabbard participaron el director del FBI, Kash Patel; el titular de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, el teniente general James Adams III; el teniente general del Ejército William Hartman, y el director de la CIA, John Ratcliffe, quienes volverán a presentarse ante la Cámara de Representantes.

Durante la audiencia, Gabbard reiteró que, según la evaluación de la comunidad de inteligencia, el régimen iraní continúa en pie, aunque debilitado, y advirtió que podría reconstruir su capacidad militar si logra sobreponerse al conflicto. También evitó responder de forma directa a preguntas sobre la información que había proporcionado previamente al presidente antes del inicio de la ofensiva, lo que generó malestar entre los senadores demócratas. Ante la consulta de si había advertido sobre posibles represalias iraníes, como ataques a países del Golfo o el bloqueo del estrecho de Ormuz, la funcionaria se limitó a señalar que no revelaría conversaciones internas, aunque aseguró que el presidente recibe inteligencia objetiva para la toma de decisiones.

El estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los focos críticos del conflicto por su relevancia estratégica, ya que por allí circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. En este escenario, la presión de Washington para que sus aliados colaboren en garantizar la seguridad de la vía marítima ha encontrado resistencia, especialmente entre países europeos. Gabbard también afirmó que Irán y sus aliados regionales continúan atacando intereses estadounidenses y de sus socios en Medio Oriente, pese a los reveses sufridos. Las audiencias, en tanto, podrían intensificar las tensiones dentro del propio gobierno y acentuar las divisiones en el Partido Republicano, en un clima ya agitado tras la reciente dimisión de Joe Kent al frente del Centro Nacional de Contraterrorismo.

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