Documentos y fotos sobre muerte del pedófilo Epstein vuelven a poner en duda el suicidio

El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública una nueva entrega de documentos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, el financiero fallecido en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual y conspiración. Entre el material divulgado, que suma millones de páginas, se incluyen más de veinte fotografías gráficas que capturan el momento en que se intentó reanimar al acusado tras ser hallado sin vida en su celda.

Las imágenes, fechadas el 10 de agosto de 2019, muestran a Epstein vestido solo con pantalones naranjas de prisión, tendido en una camilla mientras personal médico realiza maniobras de reanimación cardiopulmonar. Se observan claramente signos de lesiones en el cuello y una faja que sujeta su mandíbula. Las fotografías, que llevan anotaciones hospitalarias, fueron tomadas aproximadamente a las 6:49 a.m., poco después de su traslado a un centro médico, donde fue declarado muerto.

Este lote documental también contiene el testamento del exfinanciero, firmado solo dos días antes de su muerte. En el documento, Epstein designaba como principal beneficiaria de su fortuna –estimada en unos 100 millones de dólares– a su entonces pareja, Karyna Shuliak, a quien también destinaba un diamante de 33 quilates. Otras 40 personas figuraban como posibles receptores de sus bienes.

Junto con las fotografías, se publicó un informe del FBI de 23 páginas titulado “Investigación sobre la muerte de Jeffrey Epstein”, que incluye fragmentos del reporte de autopsia realizado por la Oficina del Médico Forense Jefe de Nueva York (OCME). Dicho informe señala la presencia de fracturas en el cartílago tiroides del cuello de Epstein.

El dossier del FBI revela además detalles sobre el estado psicológico del recluso en las semanas previas a su fallecimiento. Tras un incidente registrado el 23 de julio de 2019 –calificado como un intento de suicidio por las autoridades penitenciarias, pero descrito por Epstein como un ataque de su compañero de celda–, el financiero fue puesto bajo vigilancia preventiva. En evaluaciones posteriores, Epstein manifestó a los psicólogos no tener intenciones suicidas y expresó su voluntad de “vivir” y defender su caso.

Los documentos evidencian graves deficiencias en los procedimientos de seguridad del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York. A pesar de las recomendaciones expresas de no dejar a Epstein solo y de realizar controles cada 30 minutos, su compañero de celda fue trasladado el 9 de agosto. Esa misma noche, los guardias omitieron las rondas obligatorias de las 3:00 a.m. y 5:00 a.m., y el sistema de cámaras de la unidad se encontraba inoperante. Su cuerpo fue descubierto durante una ronda matutina posterior.

Aunque la versión oficial determinó que la muerte fue un suicidio, la divulgación de estos archivos –que incluyen tanto una versión completa como otra editada y censurada del informe del FBI– reabre el debate público sobre las circunstancias que rodearon el deceso de una de las figuras más controvertidas en casos de explotación sexual de menores, y cuya red de contactos incluía a destacadas personalidades mundiales.

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