El caso Prestianni-Vinícius endurece el reglamento de FIFA: estos serán los severos cambios.

El reciente cruce entre los futbolistas Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior durante un partido de la UEFA Champions League reavivó el debate sobre el racismo y la discriminación en el fútbol internacional, un problema que en los últimos años ha provocado sanciones, protestas y reclamos de cambios estructurales en el deporte.

Tras el incidente —que derivó en versiones contrapuestas y en la apertura de investigaciones para esclarecer lo ocurrido dentro del campo—, la FIFA anunció una batería de reformas destinadas a endurecer su política disciplinaria frente a conductas racistas. El presidente del organismo, Gianni Infantino, confirmó que estos comportamientos quedarán tipificados de forma explícita como infracciones graves dentro del reglamento, lo que permitirá aplicar sanciones más severas a jugadores, técnicos, clubes o aficionados involucrados.

Entre las medidas más relevantes se encuentra la ampliación del rango de castigos, que podrá incluir suspensiones por varios partidos, multas económicas significativas e incluso sanciones deportivas a los equipos si se comprueba responsabilidad institucional. Asimismo, se reforzarán los protocolos de actuación durante los encuentros, priorizando la protección de los futbolistas afectados y facultando a los árbitros para detener temporalmente el juego ante cualquier manifestación discriminatoria.

La nueva normativa contempla también la posibilidad de suspender definitivamente un partido o darlo por terminado si persisten los actos racistas, en línea con una política de tolerancia cero que busca enviar un mensaje contundente a nivel global. Esta medida responde a la presión creciente de jugadores y asociaciones que exigen respuestas más firmes frente a episodios reiterados en estadios de distintas ligas.

Además del enfoque disciplinario, la FIFA impulsará iniciativas educativas y campañas de concientización en colaboración con gobiernos, federaciones y sistemas escolares, con el objetivo de prevenir la discriminación desde edades tempranas y promover valores de respeto e inclusión dentro y fuera de las canchas.

Como parte de esta estrategia integral, se creará un Panel Antirracismo conformado por exfutbolistas y especialistas, encargado de asesorar al organismo, monitorear la aplicación de las nuevas normas y evaluar su impacto a nivel internacional. La intención es garantizar un seguimiento permanente de cada caso y fortalecer los mecanismos de control.

También se prevé conminar a los gobiernos de las federaciones parte de la FIFA a que incorporen el racismo como delito o que aumenten las penas en donde ya es falta punitiva. A futuro, se tiene previsto que los equipos, deportistas o público que agredan por motivos de raza, género, orientación sexual o similares paguen las consecuencias de manera severa y pronta, lo que incluye pérdida de puntos y expulsiones de torneos, entre otras.

Infantino subrayó que el fútbol debe ser un espacio de unidad y diversidad, y adelantó que la Copa Mundial de la FIFA 2026 servirá como plataforma para reforzar el mensaje global contra el racismo. El endurecimiento de estas políticas refleja la creciente presión social e institucional para erradicar la discriminación del deporte más popular del mundo, en un contexto donde cada incidente genera mayor repercusión mediática y demanda acciones concretas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *