El triste final de una súper estrella de Hollywood: ¡pide dinero a sus fans para pagar la renta!

Durante la década de 1980, Mickey Rourke fue uno de los grandes símbolos sexuales de Hollywood y un actor cotizado por directores y productores. Su imagen de galán quedó marcada con su papel junto a Kim Basinger en el thriller erótico 9 ½ Weeks, y su prestigio interpretativo se consolidó con cintas de cine negro como Angel Heart y Year of the Dragon. Sin embargo, ese período de éxito quedó atrás hace décadas.

Incluso en la cima de su carrera, Rourke ya enfrentaba conflictos personales y profesionales. El director Alan Parker, quien lo dirigió en Angel Heart en 1987, llegó a describir la experiencia de trabajar con él como una “pesadilla”, reflejo de las dificultades que el actor atravesaba en su vida privada. En lugar de afianzarse como una estrella de primer nivel en Hollywood, Rourke tomó un rumbo inesperado: se dedicó al boxeo profesional, una etapa que afectó seriamente su apariencia física y coincidió con un progresivo declive de su carrera cinematográfica, marcada por producciones cada vez menos visibles.

A mediados de la década de 2000, el actor logró un breve y celebrado regreso. Su participación en Sin City y, sobre todo, su papel protagónico en The Wrestler (2008) le devolvieron el reconocimiento de la crítica y le valieron una nominación al premio Óscar. No obstante, ese renacer artístico tampoco logró sostenerse en el tiempo y, en los años siguientes, sus apariciones públicas y profesionales volvieron a generar preocupación.

En abril de 2025, Rourke volvió a ser noticia tras ser expulsado del programa británico Celebrity Big Brother, luego de protagonizar varios episodios de comportamiento agresivo y realizar comentarios considerados homofóbicos. El incidente reforzó la percepción de que el actor atravesaba un momento personal complicado.

Esa situación parece haberse agravado en los últimos meses. Según informaciones recientes, el actor, de 73 años, enfrenta serios problemas económicos y podría perder su vivienda en Los Ángeles. Rourke tendría atrasos en el pago del alquiler por un monto cercano a los 60.000 dólares, correspondientes a pagos que debían efectuarse a mediados de diciembre. El inmueble, ubicado en el sector de Beverly Grove y vinculado históricamente al novelista Raymond Chandler, tiene un canon mensual de aproximadamente 7.000 dólares, una cifra que el actor no estaría en condiciones de cubrir.

Ante la inminente amenaza de desalojo, Liya-Joelle Jones, amiga cercana de Rourke y presuntamente parte de su equipo de representación, decidió acudir a una medida extrema: solicitar ayuda económica a los seguidores del actor. Durante el fin de semana lanzó una campaña de financiación colectiva en la plataforma GoFundMe bajo el título “Apoya a Mickey para evitar el desalojo”.

Imágenes recientes captadas por paparazzi han reforzado la preocupación por el estado del actor. En las fotografías se le observa desaliñado, visiblemente demacrado y casi sin cabello, recogiendo bolsas de comida a domicilio en la puerta de su vivienda, una escena que contrasta fuertemente con el glamour que alguna vez definió su carrera.

“Mickey está pasando por un momento muy difícil ahora mismo, y es increíblemente conmovedor ver cuánta gente se preocupa por él y quiere ayudarlo”, declaró Jones a la revista especializada The Hollywood Reporter. Según explicó, el objetivo de la campaña es brindarle al actor “estabilidad y tranquilidad en un período de gran estrés, para que pueda conservar su hogar y contar con el espacio necesario para recuperarse”.

Pese a la difusión del caso, la respuesta inicial ha sido limitada. Hasta la tarde del domingo, hora de Europa Central, la recaudación apenas superaba los 1.500 dólares, aportados por unas 30 personas, una cifra muy distante del objetivo fijado de 100.000 dólares.

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