El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con emprender acciones legales contra Trevor Noah, presentador de la 68.ª edición de los Premios Grammy, tras un comentario que aludía a una supuesta relación del mandatario con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Durante la ceremonia, Noah felicitó a Billie Eilish por obtener el Grammy a la Canción del Año por “Wildflower” y, en tono de broma, comparó el deseo de Trump de adquirir Groenlandia con la ambición del artista por el galardón: “Casi tanto como Trump quiere Groenlandia”, dijo. Seguidamente, el presentador añadió que la fijación del expresidente con la isla “tiene sentido, porque desde que Epstein ya no está, necesita un nuevo lugar para pasar tiempo con Bill Clinton”.
El comentario marcó un giro para Noah, quien durante sus seis años como anfitrión de los Grammy se había mostrado habitualmente cauto con los temas políticos. La reacción de Trump no se hizo esperar: a través de Truth Social, calificó a los Grammy como “lo PEOR y prácticamente imposibles de ver”.
El expresidente negó cualquier vinculación con Epstein o la mencionada isla, asegurando que nunca había estado allí y que nunca se le había acusado formalmente de ello. Además, calificó a Noah de “perdedor total” y anunció que enviará a sus abogados para demandar al presentador, describiéndolo como “pobre, patético y sin talento”.
Trump, que compartió círculos sociales con Epstein en Florida y Nueva York, ha dado explicaciones contradictorias sobre su relación con el criminal. La polémica surge en un contexto de reciente divulgación de más de tres millones de documentos, en los que se mencionan figuras como Trump, Elon Musk, Bill Gates, Bill Clinton y el ex príncipe Andrés Mountbatten-Windsor.
Noah, por su parte, confirmó que esta edición será la última que conducirá, poniendo fin a seis años consecutivos como anfitrión de la gala.





