Este lunes 2 de febrero se conoció el caso de una mujer que denunció haber sido víctima de un intento de secuestro mientras asistía a lo que creía era una entrevista de trabajo en la ciudad de Bogotá. El hecho ocurrió en la localidad de Puente Aranda, específicamente en el barrio Ciudad Montes, y ha generado preocupación por las nuevas modalidades de engaño utilizadas para atraer a posibles víctimas.
De acuerdo con el testimonio entregado por la mujer al canal CityTV, ella había sido citada como parte de un proceso de selección laboral y llegó puntualmente al lugar acordado. Sin embargo, al arribar fue abordada por un hombre que aseguró ser la persona encargada de realizar la entrevista, suplantando la identidad del verdadero empleador.
El sujeto parecía conocer detalles específicos de la supuesta oferta laboral, lo que le generó confianza a la joven y la llevó a aceptar ingresar a una vivienda cercana. No obstante, apenas cruzó la puerta, la situación cambió drásticamente. Según relató, el hombre cerró la puerta con llave de inmediato, despertando sus primeras sospechas.
Una vez dentro del inmueble, la mujer notó que el lugar no correspondía en absoluto a un espacio destinado para una entrevista de trabajo: el ambiente estaba en malas condiciones, oscuro y sin mobiliario adecuado. Además, el comportamiento del hombre se tornó cada vez más extraño, al punto de hacerle comentarios incómodos y preguntarle si deseaba que le preparara comida.
Ante el temor creciente, la joven logró refugiarse en el baño. Desde allí, en medio de la angustia, envió mensajes de auxilio a familiares y se comunicó con la persona que originalmente la había citado a la entrevista. Fue en ese intercambio de mensajes donde confirmó que había sido víctima de un engaño y que el hombre que la retenía no tenía relación alguna con la oferta laboral. “Le envié mi ubicación a un familiar y al contacto de la entrevista. Les dije que estaba encerrada, que por favor llamaran a la Policía o fueran hasta el lugar”, relató la víctima.
La alerta permitió que el verdadero entrevistador se desplazara hasta la vivienda. Según el testimonio, comenzó a golpear la puerta insistentemente mientras el agresor subía el volumen de la música. En un momento de descuido, la joven logró salir del baño, acercarse a la puerta y pedir auxilio a través de una pequeña abertura.
La presión externa habría intimidado al hombre, quien finalmente abrió la puerta y permitió que la mujer saliera del lugar. Posteriormente, cuando las autoridades llegaron al sitio, el sospechoso afirmó que la joven solo le había pedido permiso para usar el baño, versión que contrasta con el relato de la víctima.
La mujer, quien solicitó reserva de su identidad por razones de seguridad, hizo un llamado urgente a las autoridades judiciales para que se investigue el caso a fondo y se adopten medidas que prevengan este tipo de delitos, especialmente aquellos que utilizan falsas ofertas laborales como método de captación.
Este caso se suma a una serie de denuncias similares en el país y pone de nuevo sobre la mesa la importancia de extremar precauciones durante procesos de búsqueda de empleo, así como de fortalecer los mecanismos de protección para las mujeres.
Si usted o alguna mujer de su entorno es víctima de violencia de género —ya sea psicológica, física, económica o sexual— puede comunicarse a nivel nacional con la línea 155.
En Bogotá, está disponible la Línea Púrpura, dirigida a mujeres mayores de 18 años que estén viviendo situaciones de violencia. Este servicio es liderado por la Secretaría Distrital de la Mujer y funciona a través del número 018000 112 137 o por WhatsApp al 300 755 1846 y al hashtag #NoEsHoraDeCallar





