¡Gravísimo! Exalcalde “Jhon Calzones” agredió a periodista en una cafetería.

Un nuevo caso de violencia contra la prensa sacude a Casanare. El periodista Martín Mesa, del medio regional El Nuevo Oriente, fue agredido físicamente mientras tomaba café en un establecimiento de Yopal. El presunto agresor es el exalcalde de la ciudad, Jhon Jairo Torres Torres, conocido públicamente como “Jhon Calzones”.

El hecho ocurrió el jueves 27 de febrero y quedó registrado en video por un acompañante de la víctima. En las imágenes se observa al exmandatario acercarse con una cerveza en la mano, increpar al comunicador por publicaciones críticas en su contra y, tras una discusión verbal, propinarle dos golpes en el rostro.

Según versiones preliminares, la agresión estaría relacionada con artículos y contenidos difundidos por el periodista sobre Torres y su entorno político, incluida una familiar que aspiraría a un cargo de elección popular. Testigos indicaron que el exalcalde lanzó insultos antes de golpear al comunicador.

Torres fue destituido e inhabilitado previamente por hechos de corrupción relacionados con urbanizaciones ilegales, caso que lo convirtió en una figura polémica en la región.

El ataque generó una reacción inmediata de periodistas y organizaciones de prensa de Casanare, que emitieron un comunicado conjunto condenando lo ocurrido y calificándolo como una agresión directa a la libertad de información.

En el pronunciamiento exigieron a las autoridades una investigación urgente, garantías de protección para Martín Mesa y sanciones ejemplares contra el responsable. También advirtieron sobre el clima de riesgo que enfrentan los comunicadores que investigan asuntos políticos y de corrupción en la región.

Hasta el momento no se han reportado capturas ni medidas legales contra el exalcalde, debido a que el hecho es reciente. Sin embargo, se espera que el video, ampliamente difundido en redes sociales, sea clave para las investigaciones.

Organizaciones defensoras de la libertad de prensa han comenzado a pronunciarse y a pedir la intervención de instancias nacionales para garantizar la seguridad del periodista agredido.

El caso vuelve a encender las alarmas sobre la violencia contra periodistas en Colombia, especialmente en regiones donde el poder político local y los intereses económicos suelen chocar con la labor informativa.

Mientras avanzan las reacciones institucionales, el gremio insiste en que el ataque no solo afecta a un comunicador, sino al derecho ciudadano a estar informado sin presiones ni intimidaciones.

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