Las autoridades adelantan las investigaciones por el homicidio de Pablo Andrés Güezguán Joya, un joven minero de 22 años que murió tras ser atacado con un arma blanca durante una celebración familiar el pasado fin de semana en el municipio de Mongua, en el oriente del departamento de Boyacá.
De acuerdo con versiones preliminares entregadas por testigos y autoridades, el hecho ocurrió hacia las 5:00 de la tarde cuando, en medio de la reunión, se habría producido una discusión entre la víctima y su esposa, una joven de 21 años con quien llevaba aproximadamente un año de matrimonio.
Según los relatos recogidos en el lugar, la pelea verbal escaló rápidamente hasta convertirse en una confrontación física. En ese momento, la mujer presuntamente atacó a Güezguán Joya con un arma cortopunzante, causándole una grave herida en el pecho.
Familiares y asistentes intentaron auxiliar al joven y solicitaron una ambulancia para trasladarlo al centro de salud del municipio. Sin embargo, debido a la gravedad de la lesión y la pérdida de sangre, falleció durante el trayecto antes de recibir atención médica especializada. El caso ha generado conmoción en esta población minera, donde el joven era conocido por su trabajo en la región y por su corta edad.
Tras el incidente, uniformados de la Policía que acudieron al sitio capturaron a la esposa de la víctima en flagrancia. La mujer fue trasladada a la estación local y posteriormente puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que adelanta las diligencias judiciales para esclarecer lo ocurrido y definir su situación legal.
Las autoridades investigan si el ataque se produjo en medio de un acto de defensa personal, una agresión premeditada o una reacción impulsiva tras la discusión.
El homicidio ha reavivado la preocupación por los casos de violencia intrafamiliar en el país, un fenómeno que afecta a hombres y mujeres y que con frecuencia ocurre en entornos privados, lejos de la intervención inmediata de las autoridades.
Expertos señalan que este tipo de hechos suele estar precedido por conflictos no resueltos, consumo de alcohol o antecedentes de agresiones previas, aspectos que ahora forman parte de la investigación.
La Fiscalía recopila testimonios, pruebas forenses y antecedentes de la pareja para reconstruir lo sucedido y determinar responsabilidades. También se evaluará si existían denuncias previas por violencia en el hogar.
Mientras avanza el proceso, la comunidad de Mongua permanece consternada por la muerte del joven minero, cuyo caso pone de relieve la gravedad de los conflictos domésticos cuando escalan a niveles extremos.





