Impresentable: Nuevo presidente de Perú fue acusado de abuso sexual.

Perú amaneció con un nuevo líder al frente del país tras la sorpresiva destitución de Dina Boluarte por parte del Congreso: José Jerí Oré, un parlamentario de bajo perfil que ahora ocupa la presidencia interina en medio de una etapa de incertidumbre política.

Sin embargo, su llegada al cargo no ha estado exenta de controversias. Durante su labor legislativa, medios locales informaron sobre presuntas acusaciones de corrupción, especialmente relacionadas con su rol en la Comisión de Presupuesto. Además, en enero de 2025, Jerí fue denunciado por un caso de violación sexual que finalmente fue archivado en agosto por falta de pruebas.

Un perfil discreto que salta al primer plano

Nacido en el distrito limeño de Jesús María, Jerí estudió Derecho en la Universidad Nacional Federico Villarreal y obtuvo su título profesional en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Ninguna de estas instituciones figura entre las más prestigiosas del país.

De orientación católica, mantiene una relación sentimental estable, aunque no está casado ni tiene hijos. Desde 2013 milita en el partido de derecha Somos Perú, donde ha ocupado distintos cargos y se ha postulado —sin éxito— a elecciones municipales.

Pese a haber recibido apenas unos 11.600 votos en los comicios parlamentarios de 2021, logró acceder al Congreso como accesitario del expresidente Martín Vizcarra, quien fue inhabilitado tras obtener más de 200.000 votos. Este giro inesperado le abrió la puerta al Legislativo, donde ha impulsado iniciativas legislativas en diversas áreas como seguridad, salud, empleo, educación superior y deporte.

De la presidencia del Congreso al Ejecutivo

El 26 de julio de 2025, Jerí fue elegido como presidente del Congreso, en medio de una investigación abierta por la denuncia de violación mencionada. En ese momento, aseguró en sus redes sociales:

“A mis 38 años asumo el reto de dirigir el Congreso. Hoy vivo con orgullo esta responsabilidad, donde la energía de mi edad se combina con una firme vocación política y de servicio a nuestra nación”.

También animó a la juventud a participar en política y mostrar compromiso con el país.

Jerí ha mantenido una presencia constante en redes sociales, especialmente en Instagram, donde se describe como “abogado y animalista”, y documenta sus actividades públicas con frecuencia, tanto en su rol anterior como congresista como ahora en su faceta presidencial.

Controversias persistentes

Más allá de su historial legislativo, los cuestionamientos más graves sobre Jerí apuntan a dos frentes. Primero, las denuncias periodísticas que lo vinculan con presuntas irregularidades mientras integraba la Comisión de Presupuesto, específicamente por favorecer un proyecto en Cajamarca. Y, segundo, la denuncia por violación sexual presentada a inicios de 2025.

La acusación surgió tras un evento social celebrado el 29 de diciembre de 2024 en el distrito de Canta, donde una mujer señaló haber sido víctima de agresión por parte de Jerí y otro implicado. El Ministerio Público archivó el caso en agosto por falta de evidencias, y Jerí se pronunció públicamente reafirmando su inocencia:

“Puedo decir que se ha ratificado lo que ya les había dicho, de que yo no tuve ningún tipo de participación, directa ni indirecta”.

No obstante, su ascenso a la presidencia fue duramente criticado por organizaciones civiles. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos emitió un pronunciamiento rechazando su nombramiento:

“Ningún funcionario con denuncias o cuestionamientos graves debería asumir la más alta representación del Estado. El Perú necesita liderazgos con integridad. No más impunidad desde el poder”.

A pesar del archivo judicial del caso, la polémica en torno a su figura persiste, mientras el país atraviesa un nuevo capítulo de inestabilidad política.

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