Un hecho que pudo terminar en tragedia conmocionó al sector de La Favorita, en el corazón de la capital, luego de que un niño de apenas dos años de edad fuera rescatado en estado de vulnerabilidad tras permanecer cerca de siete horas encerrado al interior de un vehículo. El procedimiento, ejecutado por la Policía Nacional y bomberos, culminó con el menor siendo trasladado a un centro asistencial y con el automóvil inmovilizado como prueba clave para la investigación.
El incidente se registró en horas de la tarde de ayer, cuando varios transeúntes y comerciantes de la zona alertaron a las autoridades tras escuchar llantos provenientes del interior de un carro estacionado. Al acercarse, se percataron de la presencia del pequeño, quien se encontraba solo, desconsolado y visiblemente afectado por las altas temperaturas al interior de la cabina.
“Al llegar al lugar, los bomberos procedieron a forzar una de las ventanillas del vehículo con sumo cuidado para no asustar al niño. Al ingresar, encontramos al menor con síntomas claros de deshidratación: estaba sudoroso, lánguido y con signos de llanto prolongado. La temperatura dentro del carro era sofocante”, relató un capitán del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, quien lideró la operación.
Una vez liberado, el pequeño fue atendido de inmediato por paramédicos de la Secretaría Distrital de Salud en el lugar. Tras una valoración primaria, fue trasladado a un hospital infantil para una evaluación médica exhaustiva, hidratación y observación. Las autoridades confirmaron que, afortunadamente, su estado de salud es estable y no corre peligro vital.
Mientras el niño se recupera, las autoridades han iniciado una investigación de fondo. El vehículo fue inmovilizado y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para peritajes. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ya fue notificado y asumió la custodia provisional del menor, en tanto se localiza a su familia.
“Nuestros equipos de Policía de Infancia y Adolescencia y de SIJIN [Seccional de Investigación Criminal] están cruzando información para ubicar a los padres o cuidadores del niño. Es imperativo determinar las circunstancias en las que un pequeño de tan tierna edad quedó abandonado en un vehículo por un periodo de tiempo tan prolongado”, afirmó un vocero de la Policía Metropolitana de Bogotá. Las líneas de investigación apuntan, en primer lugar, a establecer si se trató de un acto negligente o de un caso de abandono. Los investigadores revisarán las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir los movimientos del vehículo y identificar a los adultos que lo ocupaban.
Este incidente pone sobre la mesa, una vez más, el grave riesgo que representa dejar a un niño dentro de un auto. Expertos en seguridad infantil han alertado que, en un día soleado, la temperatura al interior de un vehículo estacionado puede aumentar más de 20 grados Celsius en cuestión de minutos, creando un ambiente potencialmente mortal que puede causar golpes de calor, deshidratación severa e incluso la muerte.
Las autoridades hicieron un enfático llamado a la conciencia ciudadana y recordaron a padres y cuidadores que nunca, bajo ninguna circunstancia, se debe dejar a un niño solo en un automóvil. “Un descuido de minutos puede tener consecuencias irreparables. La seguridad de los menores es una responsabilidad intransferible de los adultos”, recalcó el vocero policial. Se espera que en las próximas horas las autoridades logren dar con el paradero de los familiares del niño, quienes deberán rendir declaraciones para esclarecer los hechos y enfrentar las posibles cargos legales que se deriven de esta situación.





