El periodismo deportivo argentino está de luto tras la muerte de Marcelo Araujo, uno de los narradores de fútbol más influyentes de la televisión en las últimas décadas. Con un estilo apasionado, directo y reconocible para millones de televidentes, Araujo se convirtió en una de las voces que marcaron una época en las transmisiones deportivas del país.
El periodista falleció en la madrugada tras permanecer internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde recibía atención médica por un delicado cuadro de salud que se había deteriorado en los últimos años. Desde la pandemia arrastraba complicaciones neurológicas y motrices que afectaron progresivamente su estado físico.
Durante la década de los noventa, Araujo fue protagonista de una de las duplas más recordadas de la televisión deportiva argentina junto al histórico comentarista Enrique Macaya Márquez. Juntos encabezaron numerosas transmisiones de partidos de la liga local, torneos internacionales y eventos de selecciones, consolidando un estilo narrativo que marcó a toda una generación de aficionados.
Su presencia al frente de las transmisiones coincidió con una etapa de gran expansión del fútbol televisado en Argentina, cuando los relatos comenzaron a adquirir un tono más intenso y emocional que buscaba acercar al público a la experiencia del estadio.
Entre los momentos que quedaron grabados en la memoria colectiva del fútbol sudamericano aparece la transmisión del histórico Argentina vs Colombia 1993 Eliminatorias al Mundial, disputado el 5 de septiembre de 1993 en el Estadio Monumental de Buenos Aires.
Aquella noche, la selección de Selección Colombia de fútbol derrotó 5-0 a la Selección Argentina de fútbol en un resultado que se convirtió en uno de los golpes deportivos más impactantes en la historia del fútbol argentino.
La transmisión de Araujo quedó especialmente recordada porque, a diferencia de lo habitual en su estilo vibrante, el narrador prácticamente no celebró ninguno de los cinco goles del equipo colombiano. Su relato se volvió más sobrio y contenido a medida que avanzaba el partido, reflejando la incredulidad que se vivía en el estadio y entre millones de televidentes.
Con el paso de los años, ese contraste entre la contundencia del marcador y el tono del relato se convirtió en una de las escenas más recordadas de las transmisiones futbolísticas en América Latina.
A lo largo de su trayectoria, Araujo participó en la cobertura de torneos locales, Copas del Mundo y competiciones continentales. Su estilo combinaba intensidad narrativa con frases que rápidamente se volvieron populares entre los aficionados.
Más allá de las polémicas que rodearon algunos momentos de su carrera y los cambios en la industria televisiva del fútbol argentino, su figura quedó asociada a una época en la que el relato deportivo alcanzó una enorme influencia en la forma de vivir los partidos desde la pantalla.
Tras conocerse su fallecimiento, periodistas, exfutbolistas y aficionados recordaron su legado en redes sociales y medios de comunicación, destacando su papel en la construcción del relato futbolístico televisivo en Argentina.
Para varias generaciones de hinchas, la voz de Marcelo Araujo quedó ligada a noches de fútbol, goles memorables y momentos que forman parte de la historia del deporte en la región. Su partida cierra un capítulo importante en la memoria del periodismo deportivo argentino. En Colombia, es recordada su lacónica narración de los 5 goles con los que Colomba derrotó a Argentina en 1993.





