Un hombre de 55 años que practicaba wing foil murió tras ser atacado por un tiburón en una bahía de Numea, en el archipiélago francés de Nueva Caledonia, según informaron autoridades locales el domingo 22 de febrero.
El cuerpo fue localizado poco después de las 17:30 (hora local) por los ocupantes de una embarcación de recreo que alertaron a los servicios de emergencia. Tras el hallazgo, la popular playa de Anse-Vata, situada en el sur de la ciudad, fue evacuada de inmediato para permitir el despliegue de los equipos de rescate y garantizar la seguridad de los bañistas y deportistas acuáticos presentes en la zona.
La víctima era un médico de urgencias residente en la capital del territorio. De acuerdo con fuentes policiales, sufrió heridas mortales provocadas por la mordedura del animal mientras realizaba este deporte náutico, que combina una tabla con un ala inflable.
Las autoridades judiciales anunciaron la realización de una autopsia con el apoyo de un especialista en tiburones para esclarecer las causas exactas del fallecimiento. El fiscal de la ciudad, Yves Dupas, señaló que también se tomará declaración a un testigo presencial para reconstruir cómo ocurrió el ataque, ya que por ahora se desconocen las circunstancias precisas del incidente.
Expertos recuerdan que en los días previos se registraron lluvias intensas en la región, un fenómeno que puede aumentar la presencia de tiburones cerca de la costa debido a la turbidez del agua y al arrastre de nutrientes hacia el litoral.
La bahía de Anse-Vata es uno de los lugares más concurridos de Numea para la práctica de deportes acuáticos y actividades turísticas. Sin embargo, la zona ya había sido escenario de varios incidentes similares: a comienzos de 2023 se produjeron tres ataques en pocas semanas, uno de ellos con resultado mortal para un visitante australiano, lo que reavivó el debate sobre las medidas de prevención y control de tiburones en el archipiélago.






