Padres y madres, ¿saben lo que es la crianza FAFO? Les contamos todo sobre esta polémica tendencia viral.

En medio de los cambios sociales y tecnológicos, madres, padres y cuidadores buscan constantemente nuevas formas de acompañar el crecimiento emocional y educativo de sus hijos. Hoy conviven múltiples estilos de crianza, que cada familia adapta según su cultura, valores y circunstancias.

En este escenario, una tendencia reciente ha generado conversación —y polémica— en plataformas como TikTok: la llamada crianza FAFO. Este enfoque se ha viralizado a través de videos y testimonios de familias que aseguran aplicarlo en la vida cotidiana, despertando tanto interés como preocupación entre especialistas.

El término FAFO proviene de la expresión inglesa “Fuck Around and Find Out”, que alude a aprender a partir de las consecuencias de los propios actos. Aplicado a la crianza, describe un estilo en el que los adultos permiten que los niños experimenten situaciones reales para que comprendan por sí mismos los resultados de sus decisiones, siempre dentro de márgenes seguros.

La idea central es que el aprendizaje significativo surge de la experiencia directa. Así, los niños descubren qué les gusta, qué les incomoda y qué efectos tienen sus acciones sin que un adulto intervenga de inmediato. Con la popularidad de este enfoque en redes sociales, han circulado ejemplos de su aplicación práctica:

  • Dejar que un niño añada demasiada sal a su comida para que experimente el resultado.
  • Permitir que salga molesto de casa y, al sentirse inseguro o incómodo, decida regresar por sí mismo.

Quienes lo defienden sostienen que estas situaciones funcionan como “lecciones naturales”. Sin embargo, detractores advierten que, sin acompañamiento, podrían generar ansiedad o sensación de abandono.

El auge de esta tendencia también se relaciona con el creciente cansancio que experimentan muchos cuidadores. El llamado burnout parental —agotamiento físico y emocional por la sobrecarga de responsabilidades— puede influir en la forma de ejercer la crianza.

Según la psicóloga Amy Sullivan, especialista de la Cleveland Clinic, este desgaste puede provocar estrés, irritabilidad y dificultad para sostener límites consistentes, lo que lleva a algunos padres a reducir su nivel de supervisión.

Aunque el aprendizaje por experiencia puede ser útil, expertos en desarrollo infantil insisten en que los límites siguen siendo esenciales. El neuropsicólogo Álvaro Bilbao, referente en crianza positiva, señaló al portal Excelsior de México que las normas claras no son castigos, sino herramientas que brindan seguridad emocional. Entre sus recomendaciones destacan:

  • Conectar emocionalmente antes de corregir conductas.
  • Prevenir conflictos ofreciendo opciones dentro de reglas claras.
  • Mantener firmeza con un tono calmado y respetuoso.

Permitir que los niños aprendan de sus propias experiencias puede ser valioso si existe acompañamiento adulto y un entorno seguro. No obstante, especialistas coinciden en que ninguna tendencia viral debería reemplazar la orientación profesional ni el criterio familiar.

En tiempos donde la información circula rápidamente, la clave sigue siendo equilibrar autonomía, contención y límites, priorizando siempre el bienestar físico y emocional de los niños por encima de cualquier moda digital.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *