Como parte de una serie de cambios en la normativa migratoria, el gobierno del Reino Unido anunció que el estatus de refugiado dejará de ser permanente y pasará a tener carácter provisional, con revisiones obligatorias cada 30 meses. Además, las personas procedentes de países catalogados como seguros deberán regresar a su lugar de origen una vez que las autoridades determinen que ya no existe riesgo para ellas.
Otra modificación significativa es el endurecimiento de los requisitos para obtener la residencia permanente. Los beneficiarios de protección internacional deberán esperar ahora 20 años —en lugar de los cinco que exigía el sistema vigente— antes de poder solicitar ese estatus de forma definitiva.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, defendió la reforma señalando que el modelo anterior era excesivamente flexible en comparación con el de otros países europeos y que, en su opinión, funcionaba como un “factor de atracción” que incentivaba la llegada de solicitantes de asilo. Según explicó, el objetivo es evitar que el sistema británico fomente viajes peligrosos organizados por redes de tráfico de personas.
Las nuevas disposiciones se aplicarán únicamente a quienes presenten solicitudes a partir de su entrada en vigor, precisó el gobierno laborista, que busca así endurecer su política migratoria. No obstante, la protección podrá renovarse en aquellos casos en que los refugiados continúen enfrentando amenazas en sus países de origen, de acuerdo con un comunicado del Ministerio del Interior.
Actualmente, el esquema vigente concede protección por cinco años, período durante el cual los refugiados pueden reunificar a sus familias y, posteriormente, acceder casi de forma automática a la residencia permanente con apoyo estatal. El Ejecutivo considera que estas condiciones constituyen una de las más favorables ofrecidas por un país de Europa occidental. En el caso de los menores que llegan sin acompañantes, se mantendrá la posibilidad de obtener el estatus de refugiado por cinco años, preservando así una excepción humanitaria dentro del nuevo marco.
Las cifras oficiales muestran un aumento sostenido en las solicitudes de asilo. En el año concluido en septiembre de 2025, un total de 110.051 personas solicitaron protección en el Reino Unido, lo que representa un incremento del 13 % respecto al año anterior y supera en un 7 % el récord previo registrado en 2002. Según el informe publicado en noviembre por el Ministerio del Interior, la mayoría de los solicitantes procede de Pakistán, Eritrea, Irán, Afganistán y Bangladés, países que en conjunto representan aproximadamente el 39 % del total.





