En la tarde del jueves 6 de noviembre de 2025, una estructura de gran tamaño se derrumbó en la planta térmica de la empresa Korea East‑West Power, ubicada en la ciudad de Ulsan (región sureste de Corea del Sur). El incidente ocurrió alrededor de las 14:00 horas locales (aproximadamente a las 05:00 GMT). La estructura afectada es la torre del calderín número 5 de la planta térmica, de unos 60 metros de altura, que estaba siendo desmontada como parte del proceso de desmantelamiento de una unidad fuera de servicio.
Según las autoridades, al menos siete personas permanecen atrapadas bajo los escombros tras el colapso. Hasta el momento, dos trabajadores han sido rescatados y trasladados al hospital en estado que no se considera crítico. Los equipos de emergencia han desplegado grúas, maquinaria pesada y más de 50 bomberos para la búsqueda y rescate, y también se ha ordenado evacuación parcial de la zona colindante por posibles riesgos adicionales.
La planta térmica en cuestión había estado fuera de operación desde años atrás y estaba en fase de demolición. Durante el accidente, trabajadores estaban ejecutando tareas de corte térmico (oxicorte) para preparar el derribo de la torre. Según expertos, el colapso podría haberse producido por un desplazamiento del centro de gravedad de la estructura mientras se realizaban los cortes, lo que habría generado una falla repentina en los soportes de la torre. La edad de la planta también se menciona como factor de riesgo: la torre afectada se construyó en 1980 y operó durante más de 40 años antes de quedar fuera de servicio.
El hecho de que se tratara de un desmantelamiento estructural complejo, en lugar de operación normal, añade un nivel extra de peligro, ya que las condiciones de seguridad deben ser mucho más rigurosas en esos casos. El primer ministro surcoreano, Kim Min-seok, emitió una orden directa para que todos los ministerios, la agencia nacional de bomberos y la policía movilicen “todos los recursos disponibles” y den “máxima prioridad” al rescate de las personas atrapadas.
Además, el ministerio de Trabajo y el Ministerio de Interior anunciaron que abrirán una investigación inmediata para determinar si se cumplieron los protocolos de seguridad, incluyendo posibles violaciones de la Ley de Seguridad en el Trabajo y de la Ley de Responsabilidad por Accidentes Graves. Salvamento en curso: la operación de rescate aún está activa y podría prolongarse varias horas o incluso días, dado lo complejo del colapso.
Investigación futura: más allá del rescate, la atención se concentrará en cómo se gestó la operación de desmantelamiento y si existieron negligencias en la planificación o ejecución. Seguridad industrial: el accidente reaviva el debate sobre los riesgos en el desmantelamiento de infraestructuras antiguas y la necesidad de estándares más estrictos en obras de demolición.
Posibles consecuencias para la comunidad: aunque no se reportan víctimas fuera del equipo de trabajo, la evacuación parcial y el despliegue de maquinaria implican complicaciones para los alrededores de la planta. La cifra final de personas atrapadas todavía no se ha confirmado con certeza — mientras algunos informes mencionan seis, otras siete personas desaparecidas bajo los escombros. Las autoridades han confirmado dos rescatados y múltiples vehículos de emergencia en la escena.





