En un desenlace que ha conmocionado a la comunidad, la Policía Judicial de Braga, Portugal, logró localizar y rescatar a un niño de 10 años que permanecía desaparecido desde el pasado mes de julio. El menor fue encontrado en el interior de una vivienda vacía y ruinosa en la localidad de Delães (Vila Nova de Famalicão), un inmueble sin electricidad ni agua corriente que era utilizado como punto de encuentro y refugio por personas vinculadas al consumo de estupefacientes.
El caso, que salió a la luz tras una alerta de la madre del niño, pone de relieve una grave situación de desamparo y negligencia. Según el comunicado oficial de la policía, el padre del menor, quien tenía la custodia legal y es toxicómano, lo habría llevado a un lugar desconocido en verano, mostrando “claros indicios de que intentaba ocultar el paradero del niño”. La búsqueda se intensificó con el inicio del curso escolar, cuando las autoridades constataron la inasistencia reiterada del niño a clase. Fue entonces cuando las pesquisas se concentraron en la zona de Delães, dando con el paradero del menor.
La escena que encontraron los agentes fue desgarradora. El niño fue localizado junto a su padre, viviendo en condiciones claramente insalubres. Vestía ropas de su padre, presentaba múltiples lesiones compatibles con mordeduras dispersas por su cuerpo y evidenciaba una falta total de cuidados higiénicos desde hacía semanas. Testimonios de vecinos sugieren que ambos llevaban aproximadamente dos meses habitando la vivienda, la cual carecía de las condiciones mínimas de habitabilidad y tampoco disponía de alimentos. Tras el rescate, y en coordinación con el Juzgado de Familia y Menores de Guimarães, el menor fue puesto inmediatamente bajo la custodia de su madre, quien había regresado de Francia, donde reside, y fue la que dio la voz de alarma al no poder localizarlos.
El niño fue trasladado al Hospital de Vila Nova de Famalicão para una evaluación médica y psicológica completa, en un operativo que contó con la estrecha colaboración de la Comisión de Protección del Niño y del Joven (CPCJ). Sin embargo, la gravedad del caso aumentó exponencialmente cuando, según informes del *Correio da Manhã*, los análisis toxicológicos practicados al menor detectaron la presencia de restos de cocaína en su cuerpo. Este hallazgo confirma que el niño no solo estaba expuesto a un entorno de extrema precariedad y violencia, sino también al consumo directo de sustancias estupefacientes en su ambiente inmediato.
El caso sigue bajo investigación y se espera que se tomen medidas legales contra el padre, mientras las autoridades de protección de menores velan por la recuperación integral del niño, cuya infancia fue brutalmente interrumpida durante meses.





