Una ciudadana de Cúcuta denunció públicamente a un concesionario de la marca coreana Kia luego de que, según afirma, el vehículo que adquirió como nuevo presentara fallas a pocas horas de haber sido entregado.
De acuerdo con su testimonio, el automotor comenzó a evidenciar problemas mecánicos el mismo día de la compra, lo que obligó a ingresarlo de inmediato al taller autorizado del concesionario. La mujer señaló que el vehículo permanece en revisión desde el pasado 26 de enero y que, con corte al 13 de febrero, aún no le ha sido devuelto ni se le ha ofrecido una solución definitiva.
La afectada indicó que adquirió el automóvil con la expectativa de contar con un medio de transporte confiable, pero que la situación le ha generado inconvenientes personales y económicos, al no poder utilizar el bien por el que ya realizó el pago.
Según relató, tras reportar la falla inicial recibió instrucciones de llevar el vehículo al servicio técnico, donde —asegura— permanece desde entonces sin un diagnóstico concluyente ni una fecha clara de entrega. También manifestó preocupación por la posibilidad de que el automotor presente defectos de fábrica.
Especialistas en derecho del consumidor señalan que, en casos como este, los compradores pueden acudir a las garantías legales cuando un producto nuevo presenta fallas tempranas. Dependiendo de la evaluación técnica, el fabricante o el concesionario podrían estar obligados a reparar el vehículo, reemplazarlo o devolver el dinero, conforme a la normativa vigente. Hasta el momento, el concesionario involucrado no se ha pronunciado públicamente sobre el caso ni ha emitido un comunicado oficial con su versión de los hechos.
La denunciante hizo un llamado a las autoridades de protección al consumidor, especialmente a la Superintendencia de Industria y Comercio, para que intervengan y verifiquen el cumplimiento de las garantías, al considerar que su situación podría afectar a otros compradores en condiciones similares.





