Las autoridades de Carolina del Norte confirmaron el hallazgo con vida de Michele Hundley Smith, una mujer que había desaparecido en diciembre de 2001 y cuyo caso permaneció abierto durante casi 24 años. La madre de tres hijos salió de su vivienda en la ciudad de Eden para realizar compras navideñas en una tienda Kmart ubicada en el vecino estado de Virginia, pero nunca regresó, lo que desencadenó una extensa búsqueda interestatal.
Su desaparición movilizó a fuerzas policiales locales, estatales y federales, incluido el FBI, ante la sospecha de que podía encontrarse en peligro. En los avisos difundidos entonces se advertía que no era probable que hubiera abandonado voluntariamente a sus hijos, lo que alimentó la hipótesis de un posible delito.
El hallazgo se produjo recientemente luego de que las autoridades recibieran una información clave que permitió ubicarla en un punto no revelado dentro de Carolina del Norte. Según fuentes oficiales, la mujer llevaba años viviendo bajo otra identidad, aunque no se han dado detalles sobre cómo logró mantenerse fuera del radar durante tanto tiempo ni las circunstancias que rodearon su desaparición.
La familia fue notificada de inmediato. Su prima, Barbara Byrd, expresó públicamente la mezcla de alivio y sorpresa que provocó la noticia al confirmar que Michele estaba viva después de más de dos décadas de incertidumbre.
El impacto emocional ha sido especialmente fuerte para sus hijos, quienes crecieron sin conocer el destino de su madre. En mensajes difundidos en redes sociales y en la página creada años atrás para ayudar a encontrarla, describieron los últimos días como una montaña rusa de emociones: alegría por saber que sigue con vida, pero también dolor, confusión y cuestionamientos por su prolongada ausencia.
Una de sus hijas señaló que la noticia transformó su vida en cuestión de horas y admitió sentir simultáneamente felicidad, enojo y tristeza. La familia ahora enfrenta el desafío de decidir si intentarán reconstruir el vínculo tras más de dos décadas de separación.
Las autoridades han mantenido en reserva tanto la identidad adoptada por la mujer como su paradero actual, mientras se realizan entrevistas y trámites para esclarecer lo ocurrido durante estos casi 24 años. Tampoco se ha informado si podría existir alguna responsabilidad legal o si su desaparición fue voluntaria.
El caso, que en su momento involucró a múltiples agencias y generó gran atención pública, reabre interrogantes sobre cómo logró permanecer fuera del sistema durante tanto tiempo y qué la llevó a abandonar su vida anterior.
Por ahora, Michele Hundley Smith permanece bajo seguimiento de las autoridades mientras sus hijos esperan poder reencontrarse con ella y obtener respuestas a una historia marcada por la incertidumbre, el dolor y, finalmente, el inesperado alivio de saber que sigue con vida.





