Un video recientemente difundido ha vuelto a poner en el centro de la atención pública un caso ocurrido en 2021 en Las Vegas, donde un hombre acusado de asesinar a un niño de dos años protagonizó un violento incidente dentro de una sala de interrogatorios policiales al arrebatar el arma a un detective. Las imágenes, que no se habían hecho públicas hasta ahora, muestran el momento en que el sospechoso, identificado como Terrell Rhodes, se abalanza sobre el agente durante una entrevista relacionada con la muerte del menor.
De acuerdo con los reportes del caso, Rhodes estaba siendo interrogado por la desaparición y posterior asesinato del pequeño Amari Nicholson cuando, de manera repentina, tomó la pistola del detective en medio de un forcejeo. La situación generó momentos de extrema tensión dentro de la sala, ya que el arma llegó a quedar en manos del sospechoso durante varios segundos. Sin embargo, otros oficiales intervinieron de inmediato y lograron someterlo antes de que se produjera algún disparo.
Las autoridades informaron en su momento que, pese a la gravedad del incidente, ninguna persona resultó herida. Tras el intento de desarme, el acusado enfrentó cargos adicionales relacionados con la agresión y el intento de tomar el arma de un agente, lo que agravó su situación judicial mientras avanzaba el proceso por homicidio.
El caso había conmocionado a la comunidad local desde 2021 debido a la brutalidad del crimen. El niño había sido reportado como desaparecido y posteriormente hallado sin vida, lo que desencadenó una intensa investigación policial que culminó con la detención de Rhodes como principal sospechoso. La difusión tardía del video ha generado nuevas reacciones de indignación y dolor entre familiares y residentes, al evidenciar la peligrosidad del acusado incluso bajo custodia.
Finalmente, en abril de 2025, un tribunal dictó sentencia contra Rhodes, imponiéndole una condena de entre 20 años y cadena perpetua por el asesinato del menor, además de las sanciones correspondientes por los delitos cometidos durante el interrogatorio. La publicación de las imágenes aporta ahora un elemento adicional al expediente público del caso y reabre el debate sobre los protocolos de seguridad en salas de entrevistas policiales en Estados Unidos. Estados Unidos.





