En la madrugada del sábado 29 de noviembre, los cuerpos sin vida de dos adolescentes españolas de 15 y 16 años, nacidas en Jaén de padres colombianos, fueron hallados en el Parque de la Concordia, en el corazón de esta ciudad andaluza. La Policía Nacional acudió al lugar tras una alerta al 112 alrededor de la 1:30 horas, confirmando el fallecimiento sin signos visibles de violencia externa y descartando inicialmente la intervención de terceras personas, con la hipótesis principal apuntando a un suicidio conjunto. La investigación permanece abierta bajo secreto de sumario judicial, mientras la ciudad entera se ha sumido en un profundo duelo.
El Ayuntamiento de Jaén decretó tres días de luto oficial, desde la noche del sábado hasta el martes 2 de diciembre, con banderas a media asta en los edificios municipales. El lunes 1 de diciembre, a las 12:00 horas, se guardará un minuto de silencio frente al Consistorio, una iniciativa que también se replicará en otros espacios públicos. El sepelio de la joven de 16 años está programado para ese mismo lunes, aunque aún no se ha confirmado la fecha del entierro de la menor de 15 años.
Testimonios de amigos y compañeros recogidos en el tanatorio señalan que ambas adolescentes habrían padecido acoso escolar (bullying) en meses recientes, con una de ellas especialmente afectada por episodios en un instituto anterior. Un amigo cercano, que participó en las labores de búsqueda junto a familiares, extendió esta situación a la otra chica, subrayando el impacto emocional que no habían superado. Aunque la Policía no ha confirmado oficialmente esta conexión debido al secreto sumarial, los relatos han intensificado el debate sobre el acoso en entornos educativos.
La comunidad educativa del IES San Juan Bosco, donde cursaban estudios las dos alumnas, expresó su “profundo dolor y tristeza” por esta “terrible pérdida”, enviando un abrazo solidario a familias, compañeros y docentes en un día descrito como “muy duro”. La Universidad de Jaén también mostró consternación, decretando un día de luto con banderas a media asta en sus campus el lunes como gesto de respeto institucional. Autoridades como el alcalde Julio Millán y el subdelegado del Gobierno pidieron respeto a la privacidad de las familias en estos “momentos extraordinariamente duros”.





