La aerolínea más grande de Sudamérica, LATAM, se ha visto obligada a suspender masivamente su operación en Chile debido al inicio de una huelga indefinida por parte de uno de sus principales sindicatos de pilotos. El conflicto laboral, que estalló este miércoles, ha llevado a la cancelación de 173 vuelos programados hasta el próximo lunes, generando un caos significativo en la conectividad aérea nacional e internacional del país.
La compañía estima que aproximadamente 20,000 pasajeros se han visto afectados por estas cancelaciones. En un comunicado oficial, LATAM intentó tranquilizar a los viajeros, afirmando que “casi la totalidad [de los afectados] ya tiene una solución de viaje dentro de una ventana de 24 horas al vuelo original”. La aerolínea está ofreciendo reembolsos o reprogramaciones en los vuelos disponibles más cercanos a la hora original.
A pesar de estos esfuerzos, se anticipan importantes trastornos, ya que el grueso de las cancelaciones afecta a rutas nacionales, el núcleo de la conectividad interna de Chile. Pasajeros en aeropuertos como el Arturo Merino Benítez de Santiago han reportado largas filas y confusión mientras buscan soluciones para sus viajes.
El Sindicato de Pilotos de LATAM (SPL), que representa a casi 500 de los 900 pilotos de la compañía en Chile, inició la huelga tras una abrumadora votación en la que un 97% de sus afiliados apoyó la medida de fuerza.
La demanda central de los pilotos se ubica en los niveles salariales previos a la pandemia de COVID-19. Durante la crisis sanitaria, que provocó el cierre global de aeropuertos y una parálisis casi total de la aviación, la aerolínea negoció con sus trabajadores recortes salariales como una medida de emergencia para garantizar la supervivencia de la empresa. Ahora, con la industria aeronáutica prácticamente recuperada y reportando ganancias, los pilotos exigen que sus salarios se restablezcan, argumentando que los sacrificios hechos en momentos críticos no deben perpetuarse en tiempos de bonanza.
Este conflicto laboral pone en un aprieto a un gigante de la aviación. LATAM, creada en 2012 tras la fusión de la chilena LAN y la brasileña TAM, es la principal aerolínea de la región, con una flota de más de 350 aviones y una plantilla de 39,000 trabajadores. La huelga no solo representa un desafío operativo inmediato, sino también un riesgo reputacional en un mercado altamente competitivo.
La compañía ha manifestado su disposición al diálogo, pero hasta el momento no se ha logrado un acuerdo que satisfaga las demandas del sindicato. Mientras las negociaciones continúan—o se estancan—, miles de pasajeros y la economía de la conectividad aérea en el Cono Sur son los que cargan con las consecuencias de este pulso laboral. La resolución de este conflicto marcará un precedente crucial para las relaciones laborales en la industria de la aviación sudamericana post-pandemia.





