El mundo de la música latina sigue con atención la salud del legendario trombonista, compositor y productor Willie Colón, quien fue hospitalizado por problemas respiratorios y permanece bajo observación médica en el Hospital St. Lawrence desde la mañana de ayer, según informaciones difundidas por su entorno cercano.
De acuerdo con el comunicado, el artista se encuentra en estado delicado, lo que ha generado una ola de mensajes de apoyo de fanáticos, colegas y figuras del espectáculo que reconocen su enorme legado en la salsa y la música afrocaribeña. Seguidores de distintas partes del mundo han convocado a oraciones y muestras de cariño para desear su pronta recuperación.
Nacido en el Bronx, Nueva York, en 1950, hijo de puertorriqueños, Willie Colón se convirtió desde muy joven en una de las mentes creativas más influyentes del movimiento salsero. Su sonido, caracterizado por la fuerza del trombón y fusiones con jazz, boogaloo y ritmos caribeños, ayudó a definir la identidad de la salsa urbana en los años setenta.
Su asociación con el cantante Héctor Lavoe marcó una época dorada del género. Juntos grabaron discos emblemáticos como “El Malo”, “Cosa Nuestra”. También grabó el álbum más vendido en la historia de la salsa “Siembra”, al lado del panameño Rubén Blades; este último es considerado, además, uno de los álbumes de salsa más importantes de todos los tiempos. Tras la separación artística, Colón continuó innovando como solista y productor.
Además de su carrera musical, Colón ha sido un activo promotor de causas sociales y culturales. Participó en proyectos comunitarios, incursionó en la política local en Nueva York y se consolidó como una voz influyente dentro de la diáspora latina en Estados Unidos.
Su música no solo llevó la salsa a audiencias globales, sino que también incorporó narrativas urbanas y conciencia social, reflejando la vida de los barrios latinos y su identidad cultural.
Tras conocerse la noticia de su hospitalización, músicos, locutores y seguidores han expresado su preocupación y gratitud por décadas de aportes artísticos. En redes sociales se multiplican los mensajes recordando canciones icónicas como “Idilio”, “Gitana” y “Oh, Qué Será”, así como su inconfundible estilo como arreglista.
Por ahora, no se han ofrecido detalles médicos adicionales, pero su entorno insiste en que cualquier muestra de apoyo espiritual y afecto será bienvenida en este momento difícil.
Mientras tanto, el público que creció con su música —y las nuevas generaciones que lo descubrieron como pionero— permanece a la espera de noticias alentadoras sobre la recuperación de uno de los grandes arquitectos de la salsa. Su legado, forjado a lo largo de más de cinco décadas, mantiene hoy a millones de personas unidas en un mismo deseo: que el maestro vuelva a levantarse.





