Al menos seis personas perdieron la vida y unas 30 resultaron heridas este viernes debido a un ataque masivo ruso que impactó la mayoría de los distritos de Kiev, la capital de Ucrania, según informó el presidente Volodimir Zelenski y las autoridades locales.
Zelenski precisó que se emplearon cerca de 430 drones y 18 misiles durante la acción, calificando el ataque como un acto “deliberadamente calculado para causar el máximo daño tanto a la población como a la infraestructura civil”. De las víctimas, cuatro fallecieron en Kiev y dos en un mercado cercano al puerto de Odesa, en el sur.
Por su parte, Moscú informó haber derribado más de 200 drones ucranianos dentro de su territorio. Desde 2022, cuando Rusia inició una ofensiva a gran escala contra Ucrania, los ataques sobre Kiev han aumentado, apuntando particularmente a instalaciones energéticas, vías ferroviarias y zonas residenciales.
Timur Tkatchenko, jefe de la administración militar de Kiev, confirmó que numerosos edificios residenciales resultaron dañados en casi todos los distritos de la ciudad. La policía local informó sobre la muerte de una mujer mayor en el distrito Desnianski y señaló que entre los 24 heridos había una mujer embarazada y un niño de diez años.
El alcalde Vitali Klitschko describió el evento como un “ataque masivo enemigo” que obligó a activar las defensas aéreas de la ciudad. Los daños afectarán las redes de calefacción en algunos sectores, particularmente en Desnianski, donde varios edificios quedaron sin suministro temporal. Además, se registraron incendios y se anticipan cortes en el servicio de agua y electricidad. En paralelo, las fuerzas rusas continúan su avance en el este de Ucrania, con el objetivo de controlar las regiones de Donetsk y Lugansk, mientras Ucrania intensifica sus propias ofensivas, llegando incluso a atacar dentro del territorio ruso.
Las autoridades de la región rusa de Krasnodar informaron que al menos cuatro personas resultaron heridas en el puerto de Novorrosíisk tras el mayor ataque ucraniano en suelo ruso. Entre los afectados están tres tripulantes de un buque mercante y un residente cuyo apartamento fue impactado por un dron.
El alcalde local, Andréi Kravchenko, informó que un depósito de petróleo en la terminal de Shesjaris y varias instalaciones costeras sufrieron daños. Durante la noche, las defensas antiaéreas rusas derribaron 216 drones ucranianos en diferentes regiones, con la mayor cantidad de interceptaciones en Krasnodar, seguida por Sarátov y Crimea.
Estos ataques con drones tienen como objetivo clave las infraestructuras energéticas rusas, buscando obstaculizar el suministro de combustible al ejército ruso y reducir la capacidad de exportación de petróleo y sus derivados, una importante fuente de ingresos para Rusia.





