Desde niña, estuvo marcada por la estricta norma australiana de “no jugar sin sombrero”, acompañada por campañas de los años 90 que alertaban sobre el riesgo de cáncer por la exposición solar y la presencia constante de protectores solares en su hogar. Así, esta mujer de 34 años desarrolló el hábito cuidadoso de reaplicar protector solar varias veces al día y salir casi siempre protegida con un sombrero.
Por eso fue una sorpresa para ella cuando, en un chequeo rutinario en noviembre, los médicos le diagnosticaron un carcinoma basocelular en la nariz, un tipo de cáncer de piel de leve gravedad pero que requirió cirugía y le dejó una cicatriz justo debajo del ojo. Este diagnóstico fue inesperado dadas su edad y estricta rutina de protección solar.
Al indagar más, descubrió que el protector solar que usaba desde hace años no cumplía con la protección prometida, según pruebas independientes que causaron conmoción en Australia. Un análisis reveló que varios productos populares y costosos no ofrecían el factor de protección solar (FPS) adecuado, generando una crisis entre consumidores y una investigación oficial.
Australia, el país con mayor incidencia de cáncer de piel, enfrenta un panorama complejo entre la cultura que disfruta del sol y la necesidad de proteger la piel. Expertos recomiendan no solo el uso constante de protector solar con amplio espectro y FPS alto, sino también otras medidas como uso de ropa protectora y evitar la exposición directa durante horas punta.
Este caso pone en evidencia la importancia de elegir productos confiables y aplicar el protector en cantidad suficiente y con frecuencia, para reducir el riesgo de cáncer de piel, que sigue siendo el cáncer más común. Aunque la protección solar no garantiza eliminar el riesgo, sigue siendo la herramienta más importante para prevenir daño cutáneo y tumores asociados a la radiación ultravioleta.
Australia, país canicular como ninguno, prende las alarmas en el mundo entero por las devastadoras consecuencias para la salud que acarrea la ineficacia de los protectores solares, muchos de ellos de marcas famosas y muy costosos.





