La diputada “berraquita”: “O tumban ese ministro ya o lo tumbo yo”.

Catherine West, exviceministra de Asuntos Exteriores, instó a los ministros laboristas a decidir antes del lunes quién debe asumir el liderazgo del partido. Según explicó, su intención es que el propio gabinete acuerde un relevo sin necesidad de convocar unas elecciones internas. En caso de que no surja un candidato de consenso, aseguró que presentará su propia candidatura y pedirá el respaldo de los diputados laboristas.

Para iniciar una contienda por el liderazgo se requiere el apoyo de al menos 81 parlamentarios del Partido Laborista, equivalente al 20 % de la bancada en la Cámara de los Comunes. West afirmó contar ya con diez apoyos y dijo sentirse sorprendida de que figuras consideradas favoritas, como Wes Streeting o Angela Rayner, aún no hayan dado un paso al frente.

La exministra también planteó la posibilidad de que Keir Starmer deje el liderazgo y asuma otro cargo que, en sus palabras, “podría disfrutar más”, incluso en el ámbito internacional. Considera que el partido necesita una nueva figura capaz de conectar mejor con el electorado y defender el programa laborista tras los recientes resultados electorales.

West advirtió que, si el lunes por la mañana todavía no hay movimientos claros dentro del partido, solicitará formalmente a los parlamentarios laboristas que respalden su candidatura para poner en marcha el proceso. Aunque reconoció que no es la favorita, señaló que decidió actuar ante la falta de aspirantes con posibilidades reales que hayan manifestado públicamente su intención de competir.

Además, defendió una reorganización interna en el gabinete y aseguró que el proyecto político impulsado por Starmer entre 2019 y 2024 ya cumplió una etapa. A su juicio, el Partido Laborista necesita ahora líderes capaces de comunicar mejor sus propuestas y reconstruir la relación con los votantes. Catherine West es diputada por Hornsey y Friern Barnet desde 2015 y ocupó el cargo de subsecretaria parlamentaria para el Indo-Pacífico entre julio de 2024 y septiembre del año pasado.

Actualmente, el Partido Laborista no dispone de un mecanismo formal de moción de confianza para destituir a su líder. Cualquier desafío requiere que un aspirante reúna las nominaciones necesarias y las presente por escrito ante la secretaria general del partido. Si la contienda llegara a celebrarse, Starmer aparecería automáticamente en la papeleta como líder en ejercicio, salvo que optara por dimitir antes de iniciarse el proceso. Las dificultades del partido tras las elecciones han alimentado las especulaciones sobre el futuro de Starmer. Algunos comparan la situación con la salida de Tony Blair, aunque, a diferencia de aquella etapa, no existe un sucesor claro. Entre los nombres más mencionados aparecen Angela Rayner y el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, aunque ninguno ha confirmado intenciones de competir por el liderazgo

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