Una mujer de aproximadamente 60 años perdió la vida el pasado lunes después de participar en un recorrido por la popular atracción de la Mansión Encantada, en el parque Disneylandia de Anaheim, California, informaron las autoridades locales.
Según el Departamento de Policía de Anaheim, el personal de emergencias del parque respondió rápidamente cuando la visitante fue hallada inconsciente al finalizar el paseo. “El equipo de seguridad de Disneylandia inició maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de la llegada de los paramédicos”, explicó el portavoz policial Matt Sutter en declaraciones al medio The Independent. La mujer fue trasladada a un hospital cercano, donde los médicos confirmaron su fallecimiento. El forense del condado de Orange realizará la autopsia correspondiente para determinar la causa exacta de la muerte.
Sutter añadió que, por respeto a la familia de la víctima, no se divulgarán más detalles personales. “Todo apunta a que se trató de un trágico episodio médico. Nuestros pensamientos están con sus seres queridos”, indicó. Hasta el momento, Disneylandia ni el Departamento de Bomberos de Anaheim han ofrecido información adicional sobre la identidad de la mujer o las circunstancias exactas del incidente.
La Mansión Encantada, una de las atracciones más emblemáticas del parque desde su apertura en 1969, se encuentra actualmente ambientada con la decoración navideña inspirada en la película El extraño mundo de Jack, dirigida por Tim Burton. Durante esta temporada, el recorrido presenta una versión especial con los personajes y escenarios del clásico filme de 1993.
El fallecimiento de esta visitante ocurre pocas semanas después de otro accidente mortal en un parque de diversiones de Florida. A finales de septiembre, Kevin Rodríguez Zavala, de 32 años, murió tras sufrir heridas graves en la montaña rusa Stardust Racers del complejo Universal Orlando Resort.
Su familia, representada por el abogado Ben Crump, acusó a Universal de reabrir la atracción “poniendo las ganancias por encima de la seguridad”. La empresa defendió que las investigaciones iniciales confirmaron que el juego operaba dentro de los parámetros normales y que el personal actuó según los protocolos establecidos.





