Lo de Armero podría repetirse: ¡cientos de municipios están en riesgo!

Este viernes se cumplen 40 años de la tragedia natural más grande en la historia de Colombia, cuando una avalancha causada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz acabó con la vida de al menos 25.000 personas y destruyó por completo el municipio de Armero. Hoy en día, aunque el país cuenta con un sistema de gestión del riesgo de desastres, persisten importantes deficiencias, siendo la prevención la atención más notable.

Javier Pava Sánchez, exdirector general de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, explicó el portal El Nuevo Siglo que, desde la promulgación de la Ley 919 de 1989, se creó un sistema nacional de prevención y atención que asignó responsabilidades claras a los niveles de gobierno: presidencial, departamental y municipal. Esta estructura permitió una coordinación institucional creciente entre sectores.

En 2012, se modificó la ley para transformar este sistema y pasar de un enfoque centrado en la respuesta inmediata frente al desastre hacia uno orientado a la prevención, según la Ley 1523. Sin embargo, en la práctica, señaló Pava, se ha privilegiado la mitigación y la inversión en obras correctivas, lo cual no resuelve las causas estructurales del riesgo y aplaza las soluciones.

Además, el manejo de grandes recursos y contratos ha generado presiones y problemas de corrupción en la UNGRD desde esa fecha, un fenómeno extendido también a gobernaciones y alcaldías. Esta dinámica favorece la contratación de obras físicas, pero no impulsa medidas preventivas como evitar construcciones en zonas de riesgo o proteger áreas ambientales y forestales.

Pava destacó que el ordenamiento territorial juega un papel fundamental en la prevención, pero muchas veces se condiciona la construcción a la realización de obras de mitigación en lugar de prohibir el uso inseguro del suelo. Situaciones de alto riesgo como las de Armero siguen presentes en cientos de municipios, implicando tragedias anunciadas que exigen reubicación o zonas protegidas.

El experto subrayó que continuar postergando la prevención convierte la gestión del riesgo en un ciclo que solo genera más inversiones para atender emergencias, recursos que muchas veces despiertan intereses económicos y corrupción.

Por su parte, Arbey Trujillo, exdirector nacional de Bomberos, resaltó el avance cultural que ha generado el sistema de gestión de riesgo y los simulacros nacionales, pero advirtió que sigue faltando inversión real en prevención porque las alcaldías y el sistema nacional priorizan otros gastos, dejando a las entidades de socorro la responsabilidad de actuar. En este contexto, el mayor escándalo de corrupción del actual Gobierno ha involucrado a la Ungrd, donde se denunciaron negociaciones irregulares para obtener apoyos políticos, afectando el presupuesto y la confianza en la entidad.

Finalmente, otro desafío es la lenta rehabilitación en zonas afectadas, como Mocoa y Providencia, donde tras años, las obras para recuperar las comunidades aún no concluyen.

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