Las autoridades judiciales de Suiza ordenaron la prisión preventiva de Jacques Moretti, copropietario del bar Le Constellation, ubicado en la estación de esquí de Crans-Montana, escenario del devastador incendio ocurrido en la noche de Año Nuevo que dejó 40 personas muertas y al menos 116 heridas. La medida fue confirmada este viernes 9 de enero, según informaron fuentes cercanas al proceso judicial.
Moretti y su esposa, Jessica Moretti, ambos de nacionalidad francesa y propietarios del establecimiento, son los principales sospechosos en la investigación penal abierta tras la tragedia. La pareja fue interrogada durante más de seis horas por el fiscal del cantón de Valais, en la ciudad de Sion, en una jornada marcada por actos de homenaje a las víctimas que se desarrollaron de manera simultánea en distintos puntos del país.
Tras la diligencia, la fiscalía cantonal solicitó al tribunal la detención preventiva de Jacques Moretti, argumentando que existe un riesgo real de fuga. En un comunicado oficial, el Ministerio Público explicó que durante la audiencia se realizó una evaluación exhaustiva de esta posibilidad, teniendo en cuenta las declaraciones del imputado, su trayectoria personal y profesional, así como sus vínculos dentro y fuera de Suiza. Con base en estos elementos, las autoridades consideraron necesaria la privación de la libertad mientras avanzan las investigaciones.
La decisión responde también a una solicitud que venía siendo reiterada desde hace más de una semana por los abogados de las familias de las víctimas, quienes habían cuestionado duramente el manejo inicial del caso por parte de las autoridades cantonales, especialmente la libertad que se les había permitido mantener a los propietarios del bar tras el siniestro.
En contraste, respecto a Jessica Moretti, la fiscalía consideró que podían aplicarse medidas alternativas a la detención, al estimar que sus antecedentes personales y sus vínculos familiares permitían reducir el riesgo de fuga. No obstante, estas medidas deberán ser ratificadas por el tribunal de medidas coercitivas en un plazo máximo de 48 horas, según explicó Patrick Michod, uno de los abogados defensores de la pareja.
Los Moretti comparecieron ante la Fiscalía por primera vez desde la apertura formal del proceso penal, el pasado 3 de enero, cuando se inició una investigación por homicidio por negligencia, lesiones por negligencia e incendio por negligencia. En un comunicado emitido días antes, la pareja aseguró que colaborará plenamente con la justicia y que no eludirá sus responsabilidades.
Desde la parte civil, los representantes legales de las víctimas insistieron en la necesidad de esclarecer todos los hechos. Romain Jordan, uno de los abogados que acompaña a las familias, afirmó que estas esperan respuestas claras y completas, y que se determinen todas las responsabilidades involucradas. Según señaló, el dolor se agrava ante la pregunta de cómo una tragedia de esta magnitud pudo ocurrir en un país con estrictas normativas de seguridad, controles administrativos y sistemas de vigilancia.
Las primeras conclusiones de la investigación apuntan a que el incendio habría sido provocado por chispas provenientes de velas, que entraron en contacto con el techo del sótano del bar, lo que habría facilitado la rápida propagación del fuego. A este escenario se sumó una revelación que generó fuerte indignación pública: el municipio de Crans-Montana reconoció que no se había realizado ninguna inspección de seguridad contra incendios en el establecimiento desde 2019, una omisión considerada grave por las autoridades y por los familiares de las víctimas.
Mientras avanzan las pericias técnicas y los interrogatorios, el caso continúa generando conmoción en Suiza y reabriendo el debate sobre la responsabilidad de los propietarios, los controles municipales y la eficacia de los sistemas de prevención en espacios de alta concurrencia.





