El Tribunal de Medidas Coercitivas de Sion ha ordenado la liberación bajo fianza de Jacques Moretti, el propietario del nightclub Constellation en Crans-Montana, epicentro de la tragedia de Nochevieja que dejó un saldo devastador de 40 personas fallecidas y 116 heridas graves por un incendio masivo. Moretti, detenido junto a su esposa Jessica Maric en el marco de una investigación por homicidio involuntario, lesiones graves por negligencia e incendio provocado, pagó una fianza de 200.000 francos suizos —equivalentes a unos 215.000 euros— tras una exhaustiva reevaluación del riesgo de fuga por parte del tribunal.
La decisión judicial, que rechazó la solicitud de la Fiscalía General del Valais de imponer un brazalete electrónico, se fundamentó en la verificación del origen de los fondos de la fianza y en los fuertes lazos familiares y sociales de Moretti en Suiza. El acusado quedará sujeto a estrictas medidas cautelares: prohibición absoluta de salir del territorio helvético, entrega inmediata de todos sus documentos de identidad y de residencia a la fiscalía, obligación de presentarse diariamente en una comisaría local y permanencia bajo la supervisión de la fianza. La cantidad, notablemente inferior al millón de francos inicialmente especulado por la prensa suiza, se ajustó considerando la precaria situación financiera de la pareja: carecen de ingresos estables, y sus propiedades —incluyendo el propio Constellation y otras dos inmuebles— están gravadas con hipotecas por un total de 1,35 millones de francos, además de vehículos arrendados.
En su defensa ante los jueces, Moretti negó rotundamente cualquier intención de evasión: “Nunca se me pasó por la cabeza escapar; mi familia y amigos están aquí, mi vida entera está en Suiza. Quiero que se sepa la verdad sobre lo ocurrido, y si necesito trabajar mientras avanza el proceso, lo haré. Amo demasiado a los míos para ponerlos en riesgo”. Hizo referencia incluso a la visita de su padre, descartando usarla para huir, en un contexto donde la fiscalía había alertado sobre posibles riesgos dada la gravedad de las acusaciones, que apuntan a fallos en salidas de emergencia, materiales inflamables y negligencia en un local de moda frecuentado por jóvenes turistas.
La noticia ha desatado una tormenta de indignación en Italia, de donde proceden muchas de las víctimas —en su mayoría jóvenes del norte del país que celebraban la llegada de 2026 en la exclusiva estación alpina—. La primera ministra Giorgia Meloni reaccionó con dureza: “Estoy indignada por esta liberación, un ultraje a la memoria de las víctimas y un insulto a sus familias que lloran a sus seres queridos. El gobierno italiano exigirá cuentas y responsabilidades a las autoridades suizas”. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, fue igual de vehemente en X: “No tengo palabras para este verdadero ultraje a la sensibilidad de las familias que perdieron a sus hijos. Ignora su dolor y sufrimiento, compartido por todo el pueblo italiano. Si dependiera de mí, no se habría concedido esta fianza; deja mucho que desear”. Matteo Salvini, titular de Infraestructuras, compartió la noticia en la misma red con un lacónico “¡Vergüenza!”, amplificando el clamor público.
El incendio en Constellation, ocurrido en las primeras horas del 1 de enero, sigue bajo escrutinio: investigaciones preliminares sugieren una combinación fatal de pirotecnia no autorizada, puertas bloqueadas y hacinamiento en un espacio con historial de infracciones menores. Las 40 muertes y más de un centenar de heridos graves han generado no solo duelo transfronterizo, sino peticiones de familias italianas para la dimisión del alcalde local, criticado por no disculparse públicamente. Suiza, fiel a su tradición de garantías procesales, prioriza un juicio imparcial sobre presiones externas, pero el caso tensiona relaciones diplomáticas con Roma y reaviva debates sobre seguridad en locales nocturnos alpinos, frecuentados por miles de europeos cada invierno. Mientras Moretti recupera la libertad condicional, las familias de las víctimas claman justicia, y el proceso judicial promete revelaciones clave sobre una noche que marcó el inicio trágico del año.





